CROMAÑÓN: NADIE QUEDARÁ PRESO HASTA EL JUICIO
En un fallo previsible después del que le otorgó el beneficio de la excarcelación al empresario Omar Chabán, la Sala V de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal concedió ayer la excarcelación a Raúl Alcides Villarreal, mano derecha de Chabán, sindicado en su momento como encargado de la seguridad de Cromañón y participante activo en la organización del espectáculo que terminó con la muerte de 193 personas el pasado 30 de diciembre.
Los jueces Gustavo Bruzzone y María Laura Garrigós de Rébori votaron en favor de la excarcelación de Villarreal, tal como lo habían hecho el pasado 13 de mayo con Chabán y, al igual que en el fallo anterior, el de ayer contó con el voto negativo del juez Rodolfo Pociello Argerich. La Cámara le fijó a Villarreal una fianza de treinta mil pesos, que su familia espera reunir en poco tiempo. Villarreal ya adelantó su intención de dejar la cárcel en cuanto se haga efectiva la fianza. De este modo, para la Justicia no debe haber detenidos por la tragedia de Cromañón, hasta que llegue el momento del juicio oral.
Los jueces Bruzzone y Rébori consideraron en su fallo que no existe el peligro de que Villarreal se fugue y que, en el goce del beneficio que recibió, no entorpecerá la marcha de la investigación. Los argumentos son casi calcados de los que fundamentaron la excarcelación de Chabán, que desataron una tormentosa ola de protestas públicas y callejeras, e incluso las críticas del Gobierno. Esas críticas despertaron casi un conflicto de poderes entre el Ejecutivo y el Judicial, rápidamente atenuado por sus protagonistas.
La excarcelación de Villarreal fue concedida el mismo día de la marcha contra la impunidad convocada por Juan Carlos Blumberg, un dato que no pasó desapercibido y que estimuló algunos comentarios no exentos de malicia en Tribunales. En su discurso de anoche, el ingeniero Blumberg se manifestó abiertamente en contra de las excarcelaciones de Chabán y de Villarreal.
Ambos están acusados de homicidio simple con dolo eventual (pena máxima: 25 años de cárcel). Alejo Villarreal, hijo del acusado, dijo que su padre podría salir de la cárcel la próxima semana, que cambiará de domicilio y que tendrá custodia policial dispuesta por el juez Lucini para evitar incidentes con familiares de las víctimas.
El joven Villarreal, un ex empleado de Cromañón, se permitió hacer una recomendación a los familiares de los muertos y heridos en la tragedia y les aconsejó que “lean la causa porque si lo acusan a él (por su padre) es porque no leyeron el expediente.”
En la prisión preventiva dictada a Villarreal por el Juez Lucini, se lee: “(…) En otras palabras, la principal responsabilidad de Villarreal emana, justamente, de haber sido una de las personas que participó activamente de la organización del trágico espectáculo, con conocimiento del exceso de público, del estado de la puerta de emergencia, del ingreso de pirotecnia, de las deficiencias del control, de los incendios anteriores y de la posibilidad de un episodio con consecuencias trágicas.”
El abogado de Villarreal Albino Stefanolo contradijo al hijo de Villarreal y dijo que su cliente “va a volver al que fue su domicilio habitual y tratará de volver a trabajar”, aunque no especificó en qué rubro. Villarreal se mueve en el ambiente del rock desde hace más de veinte años y alguna vez, y al menos hasta 1999, fue manager de “Callejeros”. El dato fue aportado en la causa por Diego Argañaraz, manager del conjunto en el momento del desastre.
Villarreal se vinculó a Chabán en el principio de su carrera como empresario y cuando regenteaba el local “Cemento” del barrio de Constitución. Ante el juez, Villarreal siempre se definió como un “productor artístico”, tal vez para eludir los cargos que lo ubican como encargado de la seguridad en Cromañón la noche de la tragedia.
Algunos de los testimonios lo colocan como el hombre de confianza de Chabán en Cromañón y, por eso mismo, capaz de gozar “de una cierta autonomía o independencia de actuación,” según explica el juez Lucini en su fallo contra Villarreal. Para el juez, Villarreal es “como la persona de confianza del dueño que, sin encargarse de nada en particular, está al tanto de todo y tiene injerencia en cualquiera de los aspectos del negocio”. En su declaración, Villarreal dijo que “era Chabán quien tenía la centralización de todo”.
Este contenido no está abierto a comentarios

