Crónica de una visita anunciada
Y otra vez… otra vez desde presidencia de la Nación confirmaban que Néstor Kirchner volvería a la provincia de Santa Fe. Esta vez, sería para inaugurar obras en la empresa SADESA y realizar una serie de anuncios para la provincia.Y allá fuimos.Esperanza se preparaba desde hacía algunas semanas para recibir a Kirchner. Personal de Ceremonial y Protocolo de la Nación se hallaba en la ciudad vecina ultimando los detalles.Ayer, cerca de las 14, el avión presidencial aterrizó en el Aeropuerto de Sauce Viejo y desde allí un helicóptero trasladó al presidente hacia la esperencina SADESA.Una vez allí, recorrió la empresa. Siempre rompiendo el protocolo, Kirchner saludó a cada uno de los empleados, costureras y obreros que trabajan en el lugar.Luego, se dirigió al pasillo principal donde debía participar del acto oficial.Allí fue abordado por los periodistas. Contestó algunas preguntas coyunturales y dispuso su especial atención a las preguntas de la periodista Luciana Trinchieri.El diálogo fue más o menos así:- Están presentes los integrantes de la carpa negra de la Dignidad y la Memoria. Se vinieron desde Santa Fe, juntaron plata y vinieron. – El Ministro De Vido los va a recibir. Mi tarea como presidente es recibir a todos los hermanos y hermanas. Yo me voy a encargar que el ministro los atienda – ¿Qué tipo de respuesta puede darles en los reclamos que hacen?- Lo que valen son las acciones y los hechos. Todas las inversiones que estamos trayendo a Santa Fe eso es lo que vale: del discurso y la guitarra este país está cansado.Así finalizó la conversación con la movilera y se dirigió hacia el palco.Integrantes de la Carpa Negra de la Dignidad y la Memoria desplegaron su bandera sobre la baranda. Mientras tanto, integrantes de UTA golpeaban sus bombos para llamar la atención. Gritos, aplausos, pedidos. Sin lugar a dudas, llamó la atención una persona que, con un casco de piloto, pedía el compromiso del presidente para solucionar la situación de los damnificados por la inundación. Asimismo, agitaban con fuerza un cartel que contenía un mensaje que decía: “Inundados, ¿No te avisaron? Natatorio Álvarez- Lole”.Cada uno de las personas que participaba del acto llevaba consigo una carta, un pedido, un regalo para el Presidente de la Nación.Así fue como Kirchner al asomarse al palco, llamó a uno de los integrantes de la Carpa Negra y lo puso en contacto con Julio De Vido. Allí quedó pautado un nuevo encuentro en Buenos Aires con el presidente.Y habló el intendente de Esperanza, el presidente de SADESA, el gobernador Jorge Obeid… y habló Kirchner.Unos minutos bastaron para que el primer mandatario nacional conquistara al público presente. Saludos por acá, besos por allá. Nada detenía al primer mandatario en sus muestras de afecto. Fue interrumpido en su discurso y contestó a las personas presentes. Ratificó el compromiso con la provincia por las inundaciones y minimizó la polémica por los fondos nacionales. Al finalizar, y como es su costumbre, rompió el protocolo y se dirigió a la gente; a esa gente que personalizó en sus palabras. Minutos después, partió en la combi junto a su comitiva hacia el helipuerto de la empresa. El tango 01 esperaba en el Aeropuerto.Pasó Kirchner. Fugaz, pero contundente. Esta vez, el presidente no se hizo esperar en su visita a SADESA. Y nuevamente, el Senador Nacional Carlos Reutemann no estuvo presente. Y a nadie le importó. Ni al mismo gobernador de la provincia. Y vale detenerse en las palabras del presidente: “del discurso y de la guitarra este país está cansado…"
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