CRUCE ENTRE EL MUNICIPIO ROSARINO Y LA PROVINCIA POR LOS FONDOS PÚBLICOS
Los últimos días del año enfrentan a las administraciones provincial y municipal por la distribución de los recursos públicos y su previa recaudación. Por un lado, los concejales rosarinos del PJ anunciaron ayer que realizarán una campaña de recolección de firmas para oponerse a la propuesta de incremento de la Tasa General de Inmueble (TGI) impulsada por la gestión Lifschitz, que de esa manera espera recaudar entre 25 y 30 millones de pesos más en 2006, mientras que la provincia difundió un informe en el que asegura que Rosario se queda con la tercera parte de los recursos coparticipables, unos 196 millones de pesos, buscando demostrar que no existe discriminación con la ciudad más importante de la provincia.
Por el otro, el secretario de Gobierno municipal, Juan Carlos Zabalza, retrucó ayer mismo que la provincia “está saqueando” a Rosario con los fondos de la coparticipación, porque el gobierno local aporta a la salud pública de sus ciudadanos mientras que en otras ciudades, como la de Santa Fe, el que invierte en ese rubro es el Estado provincial.
El origen de la estimulación de la disputa –que tuvo su primeros capítulos cuando Hermes Binner aún ocupaba el Palacio de los Leones– fue el reclamo administrativo realizado por el intendente Miguel Lifschitz a la provincia semanas atrás, para que salde unos 65 millones de pesos que, al ojo de los técnicos municipales, es lo que corresponde por malas liquidaciones de coparticipación.
En rigor, el conflicto se suscita cuando Carlos Reutemann firma, en plena crisis de 2002, un decreto que impone un techo a la distribución de la coparticipación provincial en los municipios y comunas, quedando el excedente en el Tesoro provincial.
Ahora la polémica se reavivó y el justicialismo encontró en la intención del socialismo rosarino de incrementar la TGI un argumento para cuestionar a la administración local, que durante la campaña electoral calló sus verdaderas intenciones de incrementar la tasa municipal y el boleto de los colectivos. El presidente del bloque de concejales del Frente para la Victoria, Arturo Gandolla, manifestó la decisión de rechazar la pretensión de Lifschitz de aumentar entre un 50 y un 60 por ciento la tasa municipal y anunció ayer que acompañarán la oposición legislativa “con firmas de ciudadanos que están en desacuerdo con este aumento”.
Además, el justicialismo rosarino consiguió sumar al Partido del Progreso Social (PPS) en su cruzada antiaumento de la TGI, y busca unificar también la voluntad de los dos ediles de la UCR que no participan del mismo espacio político que el socialismo.
La avanzada del PJ también incluyó un capítulo provincial. La gestión Obeid difundió ayer un comunicado para refutar los dichos del gobierno municipal acerca de la mala liquidación de la coparticipación. Según ese documento, Rosario recibió entre enero y noviembre de este ejercicio casi 196 millones de pesos, equivalentes al 32 por ciento de los recursos provinciales coparticipables, mientras que la ciudad de Santa Fe se quedó con el 12 por ciento.
La difusión de esas cifras y porcentajes tiene por objetivo, coligen los estrategas de la provincia, demostrar que no hay discriminación hacia Rosario en el reparto de fondos de la coparticipación.
En verdad, el reclamo del municipio tiene que ver con el decreto de Reutemann antes mencionado que puso un tope a los fondos que se reparten. Y, además, a la utilización de recursos del Estado santafesino que no son coparticipables, sino que la administración distribuye a su arbitrio. Así lo expresó ayer el secretario de Gobierno de Lifschitz, Juan Carlos Zabalza: “(La provincia) no pone un peso en salud y nos está saqueando con los recursos de la coparticipación”.
Zabalza subrayó que el gobierno local invierte 120 millones de pesos anuales para destinarlos a la atención sanitaria de sus ciudadanos, mientras que la provincia no hace un esfuerzo equivalente en la principal ciudad del distrito. En cambio, la Casa Gris sí invierte en materia sanitaria en la ciudad capital y otras localidades de la provincia, pero esos recursos no aparecen en la distribución de la coparticipación.
“Nosotros estamos invirtiendo 120 millones de pesos en salud y la provincia no pone un peso. Además nos está saqueando con los recursos de la coparticipación y esto tiene que terminar”, bramó Zabalza para refutar la información que hizo pública la Gobernación a modo de respuesta a las aspiraciones de Rosario de obtener mayores recursos coparticipables.
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