CRUCE VERBAL ENTRE RUSIA E ISRAEL
El presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro israelí, Ariel Sharon, coincidieron hoy en la idea de luchar contra el terrorismo pero Israel reprochó la venta de armas rusas a Siria y rechazó celebrar una conferencia internacional por la paz en Oriente Medio. “Hace no demasiado tiempo hubiera sido imposible imaginar la visita del jefe de Estado ruso a Israel. Esta es buena señal”, declaró Putin en una conferencia de prensa antes de reunirse con el premier.
Al recibir la primera visita de un presidente ruso en Jerusalén, Sharon dijo que “el pueblo y el Estado hebreo nunca olvidarán las hazañas heroicas de los soldados del Ejército Ruso en los años de la Segunda Guerra Mundial que liberaron los campos de concentración nazis”.
El primer ministro agradeció a Putin su visita a Israel en vísperas del 60 aniversario de la victoria aliada sobre Alemania, que se celebrará el 8 de mayo próximo, informó el diario israelí Haaretz. “Usted ha recordado que nuestra reunión se celebra en los días sagrados para nosotros los de la Victoria, porque nuestro pueblo sufrió las bajas más grandes”, respondió el mandatario ruso.
Sharon expresó su seguridad “en que las relaciones entre Rusia e Israel, entre mí y Vladimir Putin, se harán todavía más cordiales” y le aseguró: “Usted está entre amigos”.
No obstante el clima de distensión imperante, las diferencias entre las dos naciones se evidenciaron cuando el jefe del Kremlin defendió aspectos de su política en Oriente Medio que provocan tensiones en las relaciones con Israel, como la provisión de armas a Siria y de material nuclear a Irán.
“Cuando entregamos armas a países de Oriente Medio, lo hacemos con gran prudencia”, remarcó Putin y agregó: “Las armas rusas no harán peligrar a Israel”. Del mismo modo, aseguró que la colaboración de Rusia con el programa nuclear de Irán se encuadra exclusivamente en el uso pacífico de la energía atómica. “Un Irán nuclear nos inquieta tanto a nosotros como a ustedes”, admitió Putin, según la versión del diario israelí Haaretz.
Por su parte, Sharon manifestó el temor de su país de que las armas que Rusia venda a Siria y a otros países árabes puedan terminar en poder de los grupos terroristas islámicos.
Antes del encuentro con Sharon, el jefe del Kremlin firmó una declaración con el presidente israelí, Moshe Katzav, en la que condenan el terrorismo “cualquiera sea su origen”. El manadatario ruso afirmó que “podemos combatir el terrorismo por medios modernos y contra sus causas”, en una conferencia de prensa conjunta celebrada en Jerusalén.
También expresó una clara condena contra el antisemitismo. “En el siglo XXI, no hay lugar para la xenofobia, el antisemitismo y otras formas de intolerancia racial o religiosa. No solo nuestra deuda con los millones que murieron en las cámaras de gas, es nuestra obligación con las furutas generaciones”, dijo el presidente ruso, que mañana viajará a Ramallah donde se reunirá con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas.
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