CUANDO EL REPUDIO A REUTEMANN SE METIÓ EN LA VISITA DEL PRESIDENTE
Néstor Kirchner no pudo cumplir su deseo de recibir a los organismos de derechos humanos de Santa Fe en su visita a la ciudad, el jueves último. Las Madres de Plaza de Mayo no aceptaron una invitación para participar en una audiencia con el Presidente como un gesto que en realidad apuntó a repudiar la presencia de Carlos Reutemann en la comitiva oficial y se sumaron a un escrache al ex gobernador en las puertas del estadio de la Universidad Tecnológica, junto a víctimas de la catástrofe del río Salado. Kirchner se reunió con los padres de tres víctimas de la violencia institucional y un par de ex presos políticos de la dictadura, a quienes acompañó uno de los patrocinadores del encuentro: el líder del gremio estatal ATE Jorge Hoffmann. El responsable del Plan Antimpunidad de la Nación, Luis Bordón ‑padre de Sebastián, el chico asesinado por la policía de Mendoza‑ anunció el interés del presidente de recibir el 20 de junio próximo en su visita a Rosario a familiares de las víctimas del 19 y 20 de diciembre de 2001 que no hace mucho también escracharon a Reutemann en las puertas del Congreso de la Nación.
La presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Celina Koffman, explicó porqué ellas eludieron la invitación presidencial y se sumaron al escrache a Reutemann. “Queríamos estar junto a los compañeros inundados que tienen la fuerza y la ética de estar de pie, a pesar de las injusticias que tienen que soportar”, dijo en un diálogo con Rosario/12. “Recibimos un llamado de la Presidencia porque el doctor Kirchner quería tener una entrevista con nosotras, pero tuvimos la dignidad, la ética y la fuerza de decirle que no, porque que las denuncias sobre lo que ocurrió en la inundación de Santa Fe fueron dejadas en sus propias manos. Y acá estamos, con todos los inundados, reclamando justicia. Entonces, entendimos que no tiene sentido hablar con el presidente”, agregó.
Antes del acto en la Universidad Tecnológica, Kirchner recibió entonces a familiares de víctimas de la violencia institucional y a ex presos políticos de la cárcel de Coronda que integran el grupo Periscopio. El encuentro se realizó en el Rectorado, donde escuchó los testimonios de Patricio Fernández (padre de una adolescente asesinada por un policía en Coronda), Julia Olivera (madre de Guillermo Olivera, que murió en la cárcel de Las Flores en abril de 2000 cuando era testigo de un crimen horrendo: el asesinato de Diego Sequeira) y Norma Castaño (denunciante del negocio de las drogas). A ellos se sumaron los ex presos de Coronda, con quienes K compartió algunas anécdotas: uno de ellos resultó ser compañero de celda de un amigo del presidente que también pasó por esa cárcel.
Kirchner ratificó su compromiso “para terminar con la impunidad en la Argentina” y dijo que hará todo lo que esté a su alcance para investigar y esclarecer todos los casos aún no resueltos “aunque estén involucrados sectores políticos y de la propia fuerza policial. Así que cuenten conmigo”, prometió a sus interlocutores. La reunión fue organizada, a pedido del propio Presidente, por el encargado del Plan Antimpunidad, Luis Bordón, quien contó con la colaboración de dos dirigentes de ATE: Hoffmann y Marcelo Delfor que también participaron.
Kirchner ingresó acompañado al encuentro por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el ministro del Interior, Aníbal Fernández y el secretario Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde. Mientras que el gobernador Jorge Obeid y Reutemann se quedaron a cierta distancia, desde donde miraron la reunión “con cierta sorpresa”, según la impresión de los dirigentes de ATE. Bordón comentó que en su próxima visita a Rosario, el 20 de junio, el presidente Kirchner tendrá igual gesto con los familiares de las víctimas del 19 y 20 de diciembre del 2001.
Este contenido no está abierto a comentarios

