CUANTIOSO ASALTO DOMICILIARIO CONTRA UNA FAMILIA DE CERES
Tres ladrones concretaron un cuantioso asalto domiciliario en la ciudad de Ceres, en una incursión que les reportó 35 mil pesos. Lo peor es que el dueño de casa fue torturado un cuchillo para que revele el lugar dónde estaba guardado el dinero.
Los sujetos ingresaron con violencia mientras los moradores dormían. Los maniataron y torturaron hasta que se llevaron el dinero que la familia que habían ahorrado durante toda su vida. La inseguridad en Ceres se consolida cada día más.
Personal de la comisaría 2da de Ceres inició actuaciones tras enterarse de un espectacular robo ocurrido en la vivienda de la familia Bertorello (que en el frente de la misma tiene una carnicería) ubicada en Calle Pellegrini 154 de la ciudad.
Capuchas
Dos delincuentes encapuchados y uno con cara descubierta ingresaron a la fuerza alrededor de las 3 de la mañana con armas de fuego y con mucha violencia por el frente de la vivienda, rompiendo un vidrio de la ventana. Luego entraron al dormitorio y maniataron al Bertorello y a su señora que estaban descansando.
El hijo del matrimonio, Cristian, estaba trabajando en Selva y cuando llegó se encontró con un panorama poco alentador. Muchos nervios de sus padres y uniformados de la Comisaría 2° de nuestra ciudad y de la Unidad regional XIII que estaban en el lugar en busca de huellas digitales y otros indicios que permitan determinar la identidad de los malvivientes.
Ataque de nervios
En declaraciones a este medio Cristina Bertorello relató lo que sus padres le comentaron sobre este hecho: “Mis padres estaban con un ataque de nervios cuando llegué. Según lo que me contaron ingresaron 3 hombres, dos con capucha y uno con rostro descubierto alrededor de las 3 de la mañana y estuvieron hasta las 4.
“Mis padres estaban durmiendo. Sintieron el ruido del vidrio roto y cuando se levantaron ya tenían a los 3 tipos dentro del dormitorio de la vivienda.
“Se llevaron efectivo que había en la casa, (algo más de mil), un poco de oro e hicieron muchos destrozos.
“Ellos pedían dólares continuamente. La plata nunca estuvo en el banco, no teníamos cuenta desde hace mucho tiempo”.
Desaliento
“No creímos que nos tocaría”, esta quizás es una frase común de muchas familias en esta ciudad tranquila hasta hace poco tiempo.
Cristian continuó su relato justamente haciendo hincapié en la impotencia de no saber qué hacer y de no creer que estas cosas pasen en Ceres.
“Tenemos un comercio chico de muchos años, es una carnicería y no teníamos mucho dinero guardado. Es el dinero de toda la vida. Ataron a mis padres boca abajo en el dormitorio y pedían continuamente la plata, sabían que podía haber dinero. La plata estaba en el dormitorio en una caja fuerte, detrás del ropero”.
“Luego de atarlo a mi padre lo amenazaron y torturaron con un cuchillo que sacaron de la cocina intimándolo a que les de el dinero. Lo rayaron, lo hincaron hasta que les dijo. Después desordenaron toda la casa y huyeron”.
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