¿Cuánto cuesta protegerse de una guerra nuclear?
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Para Atlas Survival Shelters y Rising S Bunkers, el miedo de los ciudadanos del país a un ataque nuclear implica un lucro histórico. Las dos empresas están sobrecargadas. Ron Hubbard, fundador de Atlas Survival Shelters en Texas, contó que vende cerca del millar de búnkeres al año por todo el mundo. Muchos de ellos se venden a empresas que compran modelos mayores, capaces de albergar a todos sus trabajadores.
Los búnkeres con capacidad de entre 10 y 12 personas cuestan a partir de 77.900 dólares, sin contar el montaje. El búnker más barato cuesta 10.000 dólares, también sin montaje. “Aquí es importante tener también una oferta para familias de renta baja”, dijo Hubbard.
En EE.UU., Hubbard acostumbra vender búnkeres a personas de renta alta, aquellas que “lo tienen todo: avioneta particular, Ferrari y casa de vacaciones”. Para esos clientes los búnkeres son más un juguete o un objeto de prestigio que una forma de garantizar la supervivencia. También hay modelos con restaurantes, cine y hasta piscina.
En el video de marketing, Hubbard llama a los búnkeres “caverna para el hombre”. El mismo también construyó uno para su familia, donde expone con orgullo sus 58 armas.
Juguete para millonarios
Los emprendedores adinerados de Silicon Valley también parecen estar preparándose para el fin del mundo como si de una gran aventura se tratase. En grupos cerrados de Facebook, los estadounidenses ricos intercambian ideas sobre máscaras de oxígeno y parafernalias de búnkeres.
Un ejemplo es Steve Huffmann, de 33 años, fundador y CEO de la plataforma de internet Reddit. En la revista The New Yorker dijo estar cada vez más preocupado por la estabilidad política en EE.UU. También se dice que el multimillonario Bill Gates ha comprado varios búnkeres para sí mismo y su familia.
Hubbard afirma que no es necesario que llegue el fin del mundo para usar uno de estos búnkeres. Él aconseja: “Mientras no el mundo no se acabe, invite a sus amigos a jugar al póquer y a fumar cigarrillos en la caverna”. Por suerte, los búnkeres tienen un sistema de filtrado del aire.
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