¿CUÁNTO CUESTA VIAJAR EN REMÍS?
¿Quién no pagó dos precios distintos por una misma distancia cubierta en remís? Es que las tarifas difieren de acuerdo con la empresa que se utilice, pero también según el servicio que se solicite: una situación habitual es pedir el coche por teléfono y, de vuelta, parar un vehículo en la calle. Comparados los dos montos lo más probable es que no se haya pagado lo mismo. ¿Por qué? Porque las empresas tienen sus propias bonificaciones y diferencias de precios, con el único límite del tope que fija la Municipalidad.
Precisamente la ordenanza 10.656 es la que rige la actividad y establece que “el precio será libremente pactado por las partes”, aunque con valores máximos: por los primeros mil metros, el valor equivale a un litro y medio de nafta especial (a valor actual, un promedio de $ 3); por cada 130 metros adicionales de recorrido, el 10 % del valor anterior (promedio de $ 0,30).
Ninguna de las empresas registradas en el municipio llega a ese máximo. Por el contrario, todas cobran prácticamente la mitad de los montos tope, aunque mantienen entre sí una amplia gama de matices.
Tarifas indicativas
Desde la Dirección de Transporte se pidió a todas las agencias que informen su escala tarifaria, incluido el monto a cobrar por los primeros 1.000 metros, cada 130 metros y el minuto de espera. El resultado fue una grilla de 32 empresas con sus respectivos montos, que será publicada en la página web de la Municipalidad y difundida en los medios de comunicación.
La intención es que todos sepan de antemano qué va a pagar, sobre todo el usuario “ocasional” es decir aquél que no utiliza el servicio en forma permanente.
No obstante, la grilla contiene tarifas indicativas proporcionales que no son uniformes: para los primeros 1.000, existe una amplia gama que va desde un peso a $ 1,67; cada 100 metros el costo de la ficha oscila entre $ 0,12 y $ 0,17, y para el minuto de espera desde $ 0,10 a $ 0,20.
Cada una con sus números
Si se contrastan los datos aportados por la empresa con un relevamiento propio se obtiene que una empresa tiene una tarifa básica de $ 1,30, pero cobra un peso por los primeros 800 metros y hace un descuento del 20 % si el pedido es telefónico. Una vez completado el tramo mínimo, cada ficha cae a los 90 metros. A modo de ejemplo, aportó que desde la base a la terminal de colectivos el monto a pagar será de entre $ 4,50 y $ 4,70, contra los 4 pesos que costaba antes del último aumento (hace un mes). Hay otro precio más: en ruta, se cobra un peso el kilómetro y el regreso se acuerda con el cliente.
Otra empresa tiene una sola tarifa: un peso por los primeros 600 metros y cada 90 metros una ficha de diez centavos con 20 centavos por minuto de demora. En este caso, no hay diferencia si lo toma en la calle o lo pide por teléfono.
Otra más tiene un esquema similar y ofrece a clientes habituales (de consumo masivo) una cuenta corriente de pago mensual.
En otro caso, se aportó que el mínimo en la calle es de $ 1,50 y si el pedido es por teléfono o se lo toma en la base, $ 1,30. El monto rige para las primeras diez cuadras, luego empiezan a correr las fichas de $ 0,10.
En definitiva, los precios varían y la oferta de cada empresa para captar usuarios en un sistema que no está totalmente regulado, también. Tanto la Municipalidad como el sentido común indican que, si no se es cliente habitual y para evitar sorpresas, se requiera de antemano un cálculo al chofer.
Perro verde
Si algo tiene cuatro patas, mueve la cola y ladra, nadie dudaría en llamarlo perro. El servicio de remís ofrece la misma categoría de vehículos de taxis, un sistema de reloj donde combina distancia/tiempo, levanta pasajeros en cualquier punto de la vía pública, sin la obligatoriedad de contratar con la agencia… Entonces ¿por qué no llamarlo taxi? El Concejo ha sido ámbito de discusión de muchos de estos aspectos, pero siempre queda la sensación de que hay un vacío difícil de llenar y con razones que no siempre se exponen con claridad.
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