CUARTO INTERMEDIO EN EL JUICIO POR LAS MUERTES DE KOSTEKI Y SANTILLÁN
El juicio por los crímenes de los piqueteros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki será retomado el próximo 4 de enero, para que los ex policías imputados continúen pronunciando sus últimas palabras.
Así lo definió hoy el Tribunal Oral 7 de Lomas de Zamora, luego de escuchar las últimas palabras de Alfredo Fanchiotti, Alejandro Acosta, Mario de la Fuente y Celestino Robledo.
De este modo, en la próxima audiencia del 4 de enero tendrán derecho a hacer uso del derecho a pronunciar sus últimas palabras antes del veredicto los ex agentes Félix Vega, Carlos Quevedo, Gastón Sierra y Lorenbzo Colman. El Tribunal Oral 7 de Lomas de Zamora dispuso que en cinco días corridos se de a conocer el veredicto.
Los ex policías Alfredo Fanchiotti y Alejandro Acosta ratificaron su inocencia al hacer uso del derecho a pronunciar sus últimas palabras ante el Tribunal.
Acosta aseguró que es inocente y que confía en la justicia. Fanchiotti, por su parte, realizó esta mañana una extensa declaración en la que aprovechó para volver a señalar a Acosta como quien disparó con balas de plomo contra los piqueteros, lo que generó el enojo de la madre del ex cabo, Norma Acosta, quien se retiró de la sala luego de insultar al ex comisario.
El ex comisario agregó que, “a tres años y medio de prisión, preferiría estar en el lugar de (Maximiliano) Kosteki y (Darío) Santillán”, los piqueteros asesinados en el marco de la denominada Masacre de Avellaneda.
Así lo aseguró el principal imputado por el homicidio de los piqueteros al hacer uso durante más de una hora del derecho a pronunciar sus últimas palabras en el juicio oral que llevan adelante los magistrados Elisa López Moyano, Roberto Lugones y Jorge Roldán.
“Hoy, a tres años y medio de prisión, preferiría estar en el lugar de Kosteki y Santillán”, remarcó Fanchioti, ex titular del Comando de Patrullas de Avellaneda, y uno de los principales acusados por los asesinatos.
Fanchiotti y Acosta comparten los cargos de doble homicidio agravado por alevosía y siete tentativas de asesinato, mientras que otros cinco ex policías también exonerados de la fuerza tras la denominada Masacre de Avellaneda están siendo procesados por encubrimiento agravado.
Se trata del ex titular de la Departamental de Lomas de Zamora Félix Vega; el oficial principal Carlos Quevedo; el ex oficial Mario de La Fuente; el suboficial Gastón Sierra y el ex cabo Lorenzo Colman, todos acusados de encubrimiento agravado.
Un último agente, quien abandonó la institución para dedicarse a la actuación, está imputado por usurpación de títulos y honores, delito por el que podría ser condenado a 10 meses de presión y 20 de inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Celestino Robledo se convirtió en el único civil procesado por los hechos del 26 de junio, que aceleraron el llamado a elecciones presidenciales durante la gestión de Eduardo Duhalde.
Los imputados por encubrimiento podrían recibir condenas que van desde los tres a cuatro años de prisión en suspenso, es decir que podrán continuar en libertad hasta ser condenados por otro delito.
En esta línea los más complicados son Sierra y Colman, quienes deberán enfrentar un nuevo juicio el año próximo en el marco de la una causa paralela, esta vez por abuso de armas y allanamiento ilegal a un local del Partido Comunista durante la denominada Masacre de Avellaneda.
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