Cuatro de cada diez argentinos sobornaría a un funcionario
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Así lo indica un estudio de percepción de la corrupción llevado a cabo por Poder Ciudadano. Germán Emanuele, director del área de Transparencia y Lucha contra la Corrupción de la institución, brindó más detalles.
“La encuesta dice eso, cuatro de cada diez argentinos, si pudieran sobornar a alguien para conseguir una ventaja, lo haría”, indicó Emanuele a LT10. “No sé si acá se trata de si somos más corruptos o menos corruptos que el resto, sino que, básicamente, habla sobre un sistema que es permeable a este tipo de situaciones”, opinó.
Además, el referente consideró que estos indicadores tienen que ver, también, “con el propio sistema de sanción y prevención de la corrupción que es un problema de Argentina y es un problema de la región en general”. “La discusión sobre si es una cuestión moral atrás de la corrupción o la no corrupción me parece que es un análisis bastante acotado del fenómeno que implica la corrupción en sí misma y la cara que la corrupción hoy está mostrando, con los niveles de complejidad que tiene; tiene que ver con un sistema que desincentive este tipo de acciones, pero, a la vez, con un sistema que no permita subsistemas paralelos. Vamos al ejemplo de habilitaciones: uno, si tiene que hacer una habilitación, el propio sistema te obliga a que vos contrates un gestor, y ese gestor es parte de la estructura del empleo público”, argumentó.
Sin embargo, según Emanuele, “se están dando discusiones, teniendo en cuenta esta cuestión más estructural que tiene que ver con el fenómeno de la corrupción, no es solamente un delito, la corrupción tiene que ser abordada en un sinnúmero de disciplinas porque tiene que ver con fenómeno global social, político, económico, sociológico, tiene un montón de aristas”. Pero “la gente todavía no concibe o no hace ese link entre el impacto de la corrupción y la calidad de vida, se lo está empezando a ver con determinados casos de gran envergadura o casos que terminan siendo muy palpables esas consecuencias de la corrupción, como, por ejemplo, el caso de Once o, en Brasil, cuando se cayó el puente en pleno mundial de fútbol; claramente, el tema era la corrupción ahí, porque se usaron materiales que no se tenían que usar o se usaron menos materiales de los que se debían”, indicó.
Además, el representante de Poder Ciudadano manifestó que “se percibe la corrupción con el típico caso como el de López: si Julio López hubiera transferido una cuenta en Caimán, en vez de nueve millones de dólares, cien millones de dólares, quizás la gente no lo percibía como un caso corrupción que debe ser rechazado socialmente”. “Entonces tiene que ver, también, con la sensibilización que tiene la sociedad en estos temas, pero tiene que ver con que la corrupción por parte de los funcionarios, o por parte del Estado, siempre se invisibilidad, porque siempre tenemos una gran vocación para resolver las cuestiones de corrupción pasadas, pero falta mucho en materia de corrupción presente y, entonces, lo que termina pasando es que siempre se patea el problema”, concluyó.
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