CUATRO PATOVICAS Y DOS POLICÍAS PRESOS POR EL CRIMEN DE MAMMANI
A una semana de la paliza que terminó con la muerte del joven boliviano Beimar Mammani, de 24 años, en una bailanta de Once, la policía detuvo ayer a cuatro patovicas del local y a dos suboficiales de la Policía Federal que estaban en las inmediaciones del boliche.
Así lo informaron a LA NACION fuentes allegadas a la investigación, que precisaron que los arrestos se produjeron en el conurbano bonaerense y en la ciudad de Buenos Aires.
Los patovicas fueron trasladados anoche a la Capital y serán indagados en las próximas horas por la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini y el fiscal de distrito de Pompeya Marcelo Munilla Lacasa.
En tanto, los dos suboficiales de la Policía Federal fueron arrestados ayer a la mañana e indagados por la magistrada por la supuesta violación de sus deberes como funcionarios. Tras la indagatoria, la magistrada ordenó su excarcelación.
No obstante, la Policía Federal dispuso de inmediato que se los dejara en disponibilidad, mientras se resuelve su situación procesal y se agotan las averiguaciones del sumario administrativo que enfrentan.
Ambos suboficiales están destinados en la comisaría 9a. y la noche del sábado pasado, cuando Mammani fue golpeado por patovicas en Fantástico Bailable, estaban en un patrullero estacionado en un garaje que está frente al local, situado en la avenida al Rivadavia al 3000.
Se investiga si los efectivos advirtieron que se estaba produciendo una pelea en el local y no actuaron. También, si pudieron ver a Mammani malherido y no hicieron nada para auxiliarlo.
Mammani estaba en el local bailable, y en un momento de la noche se produjeron dos peleas en el interior. Diecisiete testigos coincidieron en que el origen de las trifulcas fueron situaciones del momento. La primera, porque uno de los jóvenes le tocó los glúteos a una chica, y la segunda se inició porque uno de los asistentes no le quiso convidar un cigarrillo a otro porque era el último del atado.
En medio de esas peleas, Mammani fue golpeado con palos por patovicas del local, según dijeron los testigos.
El joven se fue a su casa, en la villa 1-11-14, pero a las pocas horas se sintió mal, por lo que su familia lo llevó al hospital Penna, donde fue operado. Ese fin de semana entró en coma y el lunes al mediodía falleció.
La policía allanó al día siguiente la agencia de seguridad Conducta SRL, cuyos guardias de seguridad eran contratados por los dueños de Fantástico Bailable. Durante el procedimiento, se secuestraron los legajos de los empleados.
Los testimonios permitieron identificar a otro patovica, no contratado por la empresa, sino allegado a los dueños del local, que pudo haber participado en la pelea.
Con estos elementos, el fiscal Munilla Lacasa pidió a la jueza Palmaghini la captura de los custodios y de los policías, lo que se concretó ayer.
Se cree que esos imputados serán sometidos a una rueda de presos para determinar cuáles son reconocidos como los que atacaron al joven.
La muerte de Mammani provocó la indignación de la comunidad boliviana y el repudio del Instituto Nacional contra la Discriminación, para el que el móvil del asesinato fue LA NACIONalidad de la víctima.
Este contenido no está abierto a comentarios

