CUBA PAGARÁ LA DEUDA CON MEDICAMENTOS
El canciller Rafael Bielsa regresaba anteanoche a la residencia donde está alojado tras visitar a la hija de un amigo suyo que tuvo un accidente de tránsito en la Argentina y que es sometida a un tratamiento en La Habana.
Al calor de la noche caribeña, se le ocurrió un mecanismo alternativo para que, después de 30 años, Cuba cancele aunque sea una parte de la deuda de 1900 millones de dólares que mantiene con la Argentina y que se había tornado incobrable: la atención gratuita de argentinos de bajos recursos que necesiten tratamientos de alta complejidad en hospitales cubanos, líderes en adelantos médicos.
La idea se formalizó y se amplió en el preacuerdo que alcanzó ayer con el presidente del Banco Central de Cuba, Francisco Soberón, y con el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, la primera reunión formal que el canciller mantuvo desde su llegada a la isla, el sábado último.
En un encuentro posterior, Bielsa recibió además una invitación formal para que el presidente Néstor Kirchner visite la isla en febrero próximo.
Ocurre que más allá de los acuerdos económicos planteados, la visita de Bielsa a la isla, la primera de un canciller en 14 años, representa el relanzamiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, deterioradas durante los últimos años por la posición desfavorable hacia Cuba de la Argentina en las Naciones Unidas.
La presentación del nuevo embajador argentino en La Habana, Raúl Taleb, fue la excusa formal del viaje. Ese cargo estaba vacante desde febrero de 2001, cuando el entonces presidente Fernando de la Rúa ordenó el retiro del representante diplomático luego de que su par cubano, Fidel Castro, acusó al gobierno argentino de “lamebotas de los yanquis”.
Alcances de la propuesta
La propuesta para cancelar la deuda que ayer realizó Cuba, y que será analizada por una comisión mixta de técnicos argentinos y cubanos a partir del mes próximo, contempla una quita del 75% del monto total de la deuda, según informó a LA NACION el secretario de Asuntos Latinoamericanos de la Cancillería, Eduardo Sguiglia. Es el mismo porcentaje que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, presentó a los acreedores privados el mes último, en los Emiratos Arabes.
Si la Argentina acepta la propuesta, algo esperable dado que el preacuerdo fue considerado un “éxito total” por la delegación argentina, el restante 25%, unos 475 millones de dólares, sería cancelado del siguiente modo:
El pago de los intereses en efectivo desde el momento de la firma del acuerdo.
El envío a la Argentina de medicamentos de uso popular de fabricación cubana.
La atención gratuita en la isla durante los próximos cinco años de ciudadanos argentinos de bajos recursos que necesiten tratamientos de alta complejidad, por un total de 50 millones de dólares.
La capacitación en Cuba en biotecnología y educación para científicos y docentes argentinos.
“Nos pareció positivo que aceptaran oficialmente la deuda y que reanuden las negociaciones con una oferta concreta”, indicó a LA NACION Sguiglia, encargado de los aspectos técnicos del preacuerdo.
Altas fuentes del Palacio de Hacienda indicaron ayer a LA NACION que “la idea es cobrar como sea una deuda que ya tiene más de 20 años”. La deuda fue contraída en 1973, durante la tercera presidencia de Juan Perón.
Las opciones planteadas por Bielsa fueron consensuadas con el Ministerio de Economía en el armado de la agenda para el viaje a Cuba.
Al respecto, Economía no tiene una preferencia en particular sobre el cobro por medio de un mecanismo de capitalización o de una sustancial quita, tal como la Argentina plantó a sus propios acreedores.
En la próxima reunión entre ambos países, en la que se espera que se firme el acuerdo, participarán técnicos del Banco Central argentino y del Banco de Inversión y de Comercio Exterior (BICE).
La presencia de funcionarios del BICE no es antojadiza: en la mesa de negociación también se conversó la posibilidad de que bonos de la deuda cubana sean utilizados para realizar inversiones en la isla.
Este mecanismo generó, sin embargo, algunas resistencias entre los representantes cubanos. “No quieren sentar como precedente el sistema de canjear deuda por capitalización”, explicó a LA NACION un integrante de la comitiva argentina, que se negó a dar más precisiones para no violar una cláusula de confidencialidad del preacuerdo.
En la negociación se logró también, siempre según fuentes de la delegación argentina, que el gobierno de Castro otorgue un tratamiento arancelario preferencial para 1300 productos argentinos.
Durante la jornada de ayer también se rubricaron 15 acuerdos de cooperación científico-técnica, uno para el intercambio de opiniones sobre negocios internacionales, otro para la asesoría técnica en materia de documentación y archivos históricos y otro para el intercambio de grupos artísticos.
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