CUENTA REGRASIVA PARA LA NUEVA LEY LABORAL
Empieza la cuenta regresiva para que se derogue la reforma laboral sancionada hace más de tres años bajo la sospecha del pago de coimas y se apruebe una nueva. Hoy se reunirá el bloque de senadores del PJ, para más tarde se espera el dictamen de la Comisión de Trabajo de la Cámara alta y mañana ya podría haber media sanción al proyecto del Gobierno.
En cambio, se perfila difícil que la nueva legislación laboral sea aprobada esta misma semana por los diputados. En este caso habrá que esperar hasta la sesión del 3 de marzo. En el oficialismo querían tener la ley ya aprobada para cuando el presidente Néstor Kirchner abra el período de sesiones ordinarias, el 1º de marzo.
“Si el Senado envía el proyecto el martes buscaremos sacar dictamen el miércoles y luego consultaremos a los bloques para definir la fecha de la sesión”, explicó el presidente de la Cámara baja, el justicialista Eduardo Camaño.
Si bien hay coincidencia en cuanto al núcleo central del nuevo proyecto de reforma laboral elaborado por el Poder Ejecutivo, en los últimos días surgió una discrepancia por el párrafo que propone devolverle a la Nación el poder de policía laboral en las provincias. Hay gobernadores que no ven con buenos ojos esta modificación. Tampoco está definida la tipificación de las Pymes.
Por ello es que se pautó para hoy a las 18 la reunión de bloque de senadores del PJ. Recién después de la fumata blanca que surja de este encuentro se reunirá la Comisión de Trabajo para emitir su dictamen. Esta cita está prevista para las 20.
Ayer, el jefe del bloque de senadores radicales, el misionero Mario Losada, cuestionó al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, por haber pedido que no se cambie “ni una coma” del proyecto elaborado por su cartera.
“Parece que fuera un decreto de necesidad y urgencia y no una ley”, se quejó Losada. “El Congreso tiene su tiempo para escuchar y para debatir. Esperemos que el martes se trate el proyecto que todavía no tiene consenso dentro del propio PJ”, sostuvo con cierta ironía el legislador radical.
Los radicales tienen sus “disidencias”, según describió Losada. “Creemos que hay un retroceso en el interior del país, que se pierde la posibilidad de generar nuevos dirigentes gremiales en otros ámbitos que no sean sólo de la Capital Federal”, apuntó el misionero.
La nueva reforma laboral reduce de seis a tres meses el período de prueba, reintroduce el principio de la norma más beneficiosa para el trabajador y devuelve vigencia al criterio de ultraactividad, la continuidad de la vigencia de los convenios colectivos vencidos hasta que no se reemplacen por otros, entre otras medidas.
Este contenido no está abierto a comentarios

