CUESTIONAN LAS DIRECTIVAS DEL MINISTERIO PARA LA EDUCACION SEXUAL
La Coordinadora por la Implementación de Educación en Sexualidad pedirá una entrevista con la ministra de Educación provincial Carola Nin para solicitarle que la capacitación de los docentes ‑prevista para 2006‑ tome en cuenta las experiencias que se vienen realizando, que los encargados de esos cursos se elijan por concurso de oposición, y para alertar que la actual reglamentación contiene aspectos sexistas y discriminatorios. La inquietud de diferentes organizaciones no gubernamentales que trabajan en el tema surge a partir del documento “Educación Sexual, normativa y recomendaciones”, elaborado por el Ministerio de Educación en noviembre de 2003, sobre la base de la resolución Nº 847 de 1997. “Los contenidos son sexistas, discriminatorios y con un claro tinte religioso”, calificó Beatriz Argiroffo (Amsafé Rosario) quien aseguró además que ese programa es “inaplicable” en las escuelas, donde hay niñas que sufren abuso sexual desde pequeñas, y gran cantidad de embarazos adolescentes.
En una lectura atenta del documento ministerial, detectaron que el contenido refuerza la idea de la familia tradicional, el sexo reproductivo y mezcla a la masturbación y la homosexualidad con patologías, ya que los pone en el mismo ítem que el sida, el tabaquismo, el sexo a la fuerza, la prostitución y el aborto. “Este contenido es heteronormativo, y nos preocupa porque refuerza la discriminación contra las personas que tienen otras orientaciones sexuales. Nos preocupa también como padres, porque si a la escuela concurren chicos de diferentes orientaciones se sentirán desvalorizados y discriminados”, explicó Guillermo Lovagnini, de la asociación civil Vox. Desde las minorías sexuales, la luz de alerta está prendida. “En lo que concierne a nosotros, creemos que la educación sexual debe apuntar a terminar con la homofobia, y eso no significa enseñar la homosexualidad, que no se enseña ni se contagia”, agregó Lovagnini.
Desde su extensa experiencia en educación sexual, la docente Claudia Mauri alertó que la reglamentación “no tiene perspectiva de género, en lugar de intentar superar la estigmatización de los roles femeninos y masculinos, los refuerza”. Como integrante de Casa de la Mujer, e impulsora de Mujercitas, un grupo de adolescentes que trabaja sobre este tema, Mauri alertó también que el tratamiento del aborto es objetable. “El programa dice aborto, consecuencias y valoración. Inmediatamente después, se pasa el tema de la adopción”, señaló Mauri sobre la forma de abordaje propuesto desde el Ministerio.
“¿Cómo les damos estos contenidos a niñas que fueron violadas a los seis años, o que a los 14 no supieron cómo negarse a tener una relación sexual con un novio que las presionaba?”, se preguntó Argiroffo, preocupada porque esta normativa apunta a la “naturalización de los roles sexuales y también de los roles de familia tradicional, sin historizarla”. La docente indicó: “Se desconocen los nuevos modelos de familia, que son los que viven la gran mayoría de nuestros alumnos, con familias monoparentales, o ensambladas, creo que es necesario revisar el concepto de familia que se va a transmitir”.
La docente señaló que la concepción de esta reglamentación es “biologista y patologista, y sólo habla marginalmente del placer. Es una educación sexual para el matrimonio y la familia, se extiende en conceptos como virginidad y abstinencia, es decir, que aplica una mirada moralista y unilateral, muy distante de lo que la sociedad necesita”.
Como expresión de la sociedad civil que reclama la educación sexual a cargo del Estado, sin injerencia eclesiástica, las ong de la Coordinadora pedirán una entrevista con la ministra de Educación. Como el año próximo estará destinado a la capacitación de los docentes en educación sexual, solicitarán que los encargados de brindar esa capacitación sean elegidos por concurso de oposición. Quieren que el jurado esté compuesto por el ministerio de Educación, el gremio docente y las ong que trabajan en el tema. “Exigimos que el Estado se haga cargo de la educación sexual, pero queremos debatir quién será el educador, porque no queremos que nos bajen contenidos sin posibilidad de discutirlos”, indicó Argiroffo.
Este contenido no está abierto a comentarios

