CUMBRE ANDINA: BOLIVIA PIDE SU SALIDA AL MAR
Los Cancilleres de Bolivia y Chile anunciaron hoy en Lima que proseguirán la búsqueda de una agenda común de negociaciones, tras discrepar nuevamente sobre la posible inclusión en las conversaciones de la reivindicación boliviana de una salida al mar.
Los Ministros de Relaciones Exteriores de Bolivia, Armando Loaiza, y de Chile, Ignacio Walker, explicaron a EFE las conclusiones de su reunión mantenida durante el XVI Consejo Presidencial Andino, en la que hablaron de asuntos económicos y
energéticos.
Además, anunciaron que los próximos 8 y 9 de agosto los directores para América de las dos Cancillerías se entrevistarán en la ciudad de La Paz para continuar con el diálogo.
Loaiza dijo que Bolivia ha presentado una agenda tentativa de 9 puntos, el último de los cuales es la reintegración de una salida al océano Pacífico, perdida en favor de Chile en una guerra del siglo XIX.
Esta es la razón por la que sus respectivas legaciones no estén representadas por embajadores, sino por diplomáticos de menor rango, desde 1962, con un paréntesis entre 1975 y 1978.
Por su parte, Walker reveló que las autoridades de Santiago han planteado un documento de 42 puntos “muy concretos” y en el cual “el tema del mar “incluye la obligación que tenemos de libre tránsito al amparo del tratado de 1904”, que fijó sus límites fronterizos, pero no la discusión efectiva de la polémica territorial.
“La idea es que hagamos un análisis de aquellos temas en que es posible avanzar; pavimentemos la vía para que los futuros gobiernos desarrollen negociaciones de más alcance de más profundidad”, detalló Loaiza en relación a la próxima reunión de La Paz.
También “hemos hablado del tema económico y comercial”, añadió el canciller boliviano al anunciar que desde el martes una comisión bilateral estudiará la posibilidad de profundizar el Acuerdo de Complementación Económica vigente entre las partes.
Walker indicó que “el tema marítimo es una aspiración de Bolivia que siempre ha estado allí” y que el país andino conoce la posición chilena, lo que, sin embargo, no va a ser obstáculo para concretar una agenda bilateral, opinó.
Sobre las conversaciones, especificó que hay “puntos de convergencia, que son, por decir algo, un 85 ó 90%”.
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