CUMBRE DE MAR DEL PLATA: BIELSA PIDE “ROGAR A DIOS” QUE NO HAYA UN ATAQUE
No va a haber ningún episodio grave por negligencia en la organización argentina. Obviamente, hay que rogarle a Dios que no suceda, porque sucedió en Londres, sucedió en Nueva York, puede suceder en la Argentina, pero no va a ser por negligencia organizativa, sino porque a veces las cosas suceden”, manifestó ayer a una radio el canciller Rafael Bielsa.
Fue en el marco de la serie de notas que el ministro viene dando en virtud del frenesí de la campaña (ayer estuvo en Rosario) para las elecciones de octubre. Y también en medio de los múltiples rumores que opinan a diestra y siniestra sobre la seguridad y logística de la IV Cumbre de las Américas, de Mar del Plata, que está organizando el Gobierno para noviembre y que reunirá aquí a 34 presidentes, entre ellos el estadounidense George W. Bush.
Sobre lo mismo le consultó radio Continental ayer temprano, a lo que el Canciller respondió que “las grandes oportunidades (la de Mar del Plata) siempre son un peligro”.
Y claro, sus dichos cayeron literalmente como una bomba en un tema tan sensible como el terrorismo. Pero los mismos quedaron despejados con el correr de la tarde y con el diálogo que el propio canciller tuvo con Clarín
De hecho, puestas en su contexto, las palabras de Bielsa aludían a los días previos a los atentados en Londres, del 7 de julio, que dejaron un tendal de 56 muertos. Entonces hasta el mismo primer ministro Tony Blair, que festejaba la elección de la capital británica como sede de los Juegos Olímpicos 2012, la consideraba una de las ciudades “más seguras” del mundo.
Por ello, indicó Bielsa a este diario que buscando “no ser soberbio” considera que “ninguna precaución es suficiente”, pero que en la Argentina “hemos tomado todas” para la cumbre de Mar del Plata. “Ningún episodio desagradable va a suceder por negligencia en la organización de la seguridad argentina”, que está a cargo de la cumbre de Mar del Plata, manifestó una vez más.
Y siguió con sus anteriores dichos en el sentido de que la Argentina guarda un “compromiso internacional” en torno a la preparación y el desenlace de la Cumbre de Mar del Plata “que asumió el gobierno de (el ex presidente Fernando) De la Rúa”.
“La Argentina no podía no honrar ese compromiso internacional. La ciudad de Mar del Plata va a quedar mucho mejor después de la Cumbre que antes”, agregó.
Entre el 4 y 5 de noviembre, Mar del Plata albergará a casi 10.000 personas, contando presidentes, funcionarios y periodistas. También los miles de manifestantes que se congregarán allí para sesionar en la III Cumbre de los Pueblos, que actuará de hecho como la contracumbre. La misma contempla, el día 4, una marcha de repudio a Bush y un reclamo de medidas políticas, sociales y económicas que subsanen décadas de recetas neoliberales. Sin embargo, todo ocurrirá en un marco de extrema seguridad con una batería de efectivos que seguirán por tierra y aire cada movimiento.
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