D´ELÍA QUIERE QUE DECLAREN BÉLIZ Y EL PADRE DE SORÍN POR LA TOMA DE LA COMISARÍA
Qué tienen en común el ex ministro de Justicia, Gustavo Beliz; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el padre del futbolista Juan Pablo Sorin? Que los tres podrían ser citados a declarar como testigos en la causa sobre el copamiento de la comisaría de La Boca, si prospera un pedido que formuló en Tribunales el principal imputado del caso: Luis Angel D’Elía, subsecretario de Hábitat Social y ex piquetero preferido del Gobierno nacional.
Después de más de dos años de idas y vueltas, y con escasos avances, el expediente recaló en el juzgado federal de Sergio Torres. D’Elía, acusado de cometer una decena de delitos distintos en la toma de la seccional, considera que estos testigos podrían mejorar su situación para el momento en que lo llamen a declaración indagatoria.
Beliz todavía era ministro el 26 de junio de 2003, cuando ocurrieron los hechos en cuestión. Se fue del gobierno del presidente Néstor Kirchner entre denuncias sobre el uso de fondos reservados y abusos de la SIDE; optó por mudarse a Washington, donde trabaja para el Banco Mundial. La semana pasada estuvo tres días en Buenos Aires por temas familiares y no ningún deseo de volver, menos para visitar Comodoro Py.
Y mucho menos para ver a Torres. Este mismo juez lo procesó el año pasado, por una supuesta desobediencia a un juez federal de Neuquén, y lo podría volver a procesar por exhibir por TV la foto de un agente secreto, la misma noche en la que se despidió del Gobierno.
El asalto a la comisaría 24ª fue la respuesta de los piqueteros liderados por D’Elía, de la Federación Tierra y Vivienda (FTV), al crimen de un dirigente social de La Boca Martín Cisneros. El sospechoso, que finalmente resultó condenado por el homicidio, supuestamente era muy conocido por los policías del barrio. Funcionarios del Gobierno nacional —Norberto Quantin, José Campagnoli, Rafael Follonier— participaron de las negociaciones que desembocaron en el desalojo pacífico del lugar.
El otro testigo propuesto, Oscar Parrilli, tiene una muy buena relación con D’Elía. Es, desde un comienzo, el encargado de la relación oficial con los grupos piqueteros. Sin embargo, la subsecretaría que maneja D’Elía, con un presupuesto anual de 300 millones de pesos, está en el área del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Jaime Sorin es el decano de la Facultad de Arquitectura de la UBA. Y además, un viejo militante de la FTV.
Los tres integran una lista de posibles testigos que los abogados de D’Elía, Belisario Otaño Moreno y Adrián Albor, le ofrecieron a Torres. También están Alberto Vulcano y Carlos López López, de la FTV.
Fuentes judiciales informaron a Clarín que el juez analiza esta y otras medidas de prueba antes de determinar la situación procesal del ex líder piquetero.
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