DALLAS, EN PANTALLA GRANDE
A alguien le importa quién mató a JR? La Twentieth Century Fox espera que a mucha gente, porque está haciendo una remake de Dallas, la clásica serie de los ’80, para el cine. Así es: la familia Ewing, tan odiosamente rica y tan abrumadoramente disfuncional, volverá a cobrar vida en la pantalla grande. Según los informes de prensa, John Travolta tenía esperanzas de quedarse con el papel del maldito JR Ewing, pero Bruce Willis le ganó de mano. Colin Farrell interpretará a Bobby Ewing, mientras que Jessica Lange está ensayando su numerito de alcohólica para encarnar a Sue Ellen.
La pregunta es: ¿es necesaria otra adaptación de un programa de TV? ¿Acaso los productores no tienen imaginación?
La razón por la que a Hollywood le gustan las versiones cinematográficas de los programas de televisión es que son fáciles: uno siempre los tiene frescos en la memoria. Quienes tienen entre 30 y 50 años irán al cine por una cuestión nostálgica y una cuota sexy en los nuevos argumentos servirá para atraer a los jóvenes. En otras palabras: Dallas para el siglo XXI.
En primer lugar, la música: todos la pueden tararear, así que basta con remixarla y adaptarla para los créditos de apertura. Clásica y a la vez moderna. Después viene la historia del argumento. Tal vez a los Ewing les interese reconstruir Irak. Pero —¡qué conmovedor!— tal vez uno de los chicos Ewing murió en la guerra. O, por qué no, el 11 de setiembre. La historia casi se escribe sola.
Aunque no tanto. La cuestión del asesino de JR es tramposa. Hay que encontrar otro culpable. Es necesario buscarle la vuelta. Después está la manera curiosa en que Bobby regresa de la muerte y toda la historia hasta ese momento explicada como un sueño de Pam. Hay muchas películas hoy en día que terminan con el famoso “fue todo un sueño o una fantasía”. Hasta circulan rumores de que así los hermanos Wachowski piensan terminar la trilogía Matrix, traicionándonos.
Lo irónico es que la serie Dallas original estaba inspirada en una película Escrito en el viento (1956), de Douglas Sirk, protagonizada por Rock Hudson, Lauren Bacall, Robert Stack y Dorothy Malone, contaba la historia de una familia petrolera de Texas y se cree que sirvió de fuente de inspiración para los Ewing. Larry Hagman, según se dice por ahí, va a recibir la tan merecida participación especial en la nueva película. ¿Por qué no para Lauren Bacall? Todo sea por los viejos tiempos…
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