DAN A CONOCER EL VEREDICTO POR EL CRIMEN DE DIEGO LUCENA
La Justicia de La Matanza dará a conocer hoy el veredicto en el juicio que se le sigue a tres jóvenes por el asesinato a golpes de Diego Lucena, cometido en junio del año pasado a la salida de un boliche de Isidro Casanova. Un cuarto, en tanto, está acusado de encubrir el hecho.
La decisión estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 4 de La Matanza. El jueves pasado, en su alegato, el fiscal Javier González pidió seis años de prisión para los acusados del crimen, y cuatro para el joven imputado por encubrimiento.
En su solictud, el fiscal explicó que no se pudo determinar en el debate quién de los imputados terminó provocando la muerte de Lucena, por lo que decidió recaratular el caso. De esta manera, en vez de acusarlos por homicidio simple lo hizo por homicidio en riña con autores ignorados, un delito que prevé penas de entre dos y seis años de cárcel.
El pedido del fiscal recayó sobre Carlos “Cali” Alkhanian, José “Peque” Brito y Walter “Waly” Sadías, los tres imputados que llegaron al juicio acusados de participar de la golpiza que le causó la muerte a Lucena.
Otro joven, Martín Brítez, está acusado de desviar la investigación, al declarar que los asesinos de Lucena habían sido policías, tal como sostiene la familia de la víctima.
Precisamente, la querella pidió la absolución de los acusados y en el caso de Alkhanian, el abogado sostuvo que de haber condena debería ser calificado como homicidio preterintencional.
Diego Lucena fue asesinado el 20 de junio de 2004, a la salida de una boliche de Isidro Casanova. Su familia siempre afirmó que los autores del crimen fueron policías, pero la Justicia está convencida que todo fue consecuencia de una pelea desatada por rivalidades entre equipos de fútbol.
Una de las pruebas más firmes contra los acusados fue la confesión de Alkhanian, quien reconoció haber golpeado a Lucena. En un intento por atenuar su responsabilidad, los imputados sin embargo precisaron que antes de producirse el crimen habían consumido droga y alcohol.
Durante uno de los reclamos de justicia de la familia, los manifestantes incendiaron el boliche donde había ido a bailar Dieho antes de ser asesinado. En esa oportunidad, además, quemaron varios patrulleros. En otras, por su parte, reclamaron la liberación de los acusados y la detención del fiscal que instruyó la causa, Gustavo Banco, como presunto encubridor de “policías homicidas”.
Este contenido no está abierto a comentarios

