DAN POR HECHO EL ACUERO POR LOS PRECIOS DE LA CARNE
En la carrera por mantener los precios y frenar la inflación, el Gobierno sellará hoy un compromiso con el sector de la carne luego de las duras y largas negociaciones que comenzaron la semana pasada. Según informó el secretario de Política Económica , Oscar Tangelson, el acuerdo se firmará “esta tarde, a las 18”.
Tras las difíciles negociaciones que comenzaron el jueves de la semana pasada, el Gobierno le ofreció a la cadena de Ganados y Carnes un trato que incluye un compromiso de revisar las retenciones a la exportación que paga el sector, que fueron elevadas del 5% al 15% en noviembre.
También ofreció la implementación de una línea de créditos a tasa subsidiada para incrementar la producción. A cambio, los funcionarios pretenden que se mantenga el precio del novillo en $2,40 y el de la media res, en $4,40.
Con este nuevo pacto, el Gobierno apunta a mantener el ritmo que se impuso en su lucha para contener la inflación. Ayer, fuentes de Economía dijeron que “se espera firmar de a dos acuerdos de precios por día” de aquí a fin de mes.
En tanto, esta mañana, la empresa Procter & Gamble selló un acuerdo para mantener los precios de varios de sus artículos de limpieza y tocador durante un año. El tratado fue alcanzado luego de una reunión entre el pre sidente Néstor Kirchner y la ministra de Economía, Felisa Miceli, con empresarios de la compañía.
LOS PRECIOS MÁXIMOS
El sector de la producción de la cadena cárnica masculla bronca contra el gobierno nacional debido a la más que inminente implementación de precios máximos a la carne vacuna a la salida de las plantas frigoríficas, producto de la indefinición para llegar a un acuerdo.
Según fuentes del sector, el gobierno ya tendría decidido fijar un precio de 4,40 pesos por kilo de carne “en gancho”, lo que representa entre 10 y 20 centavos menos del valor actual. La colocación de precios máximos por parte del gobierno nacional significaría dar un paso en un sentido que hasta ahora había evitado.
Desde el sector reconocieron ayer que la decisión tendría la venia de la industria. El argumento: en los últimos días de la semana pasada a numerosos productores se les hizo difícil vender a frigoríficos, quienes conocerían que obtendrán un mejor precio con la puesta en marcha de la medida, por lo que frenaron sus compras.
El gobierno nacional pretende así destrabar la falta de acuerdo con el sector, al cual ya le aumentó las retenciones y le impuso un mayor límite en el peso del ganado que puede ser faenado. Medidas que apuntan a contener el precio de la carne, pero que a pesar de haber retrocedido, en las góndolas esas rebajas no han llegado, al contrario subieron alrededor de un 11% en los dos últimos meses.
Consultado al titular de Aprocaboa, Angel Girardi, aseguró que “el gobierno tendría que pedirles disculpas a la producción por errar al diagnóstico” para evitar que la carne no aumente, y remarcó que si avanza con la decisión de establecer precios máximos “lo más probable es que logre que haya desabastecimiento”.
El vicepresidente de la entidad y también productor, Cristián Bianchi, consideró que la implementación de una medida de estas características “es una vieja práctica ya superada y obsoleta”.
Al igual que el viernes a la salida del encuentro con funcionarios del gobierno, los teléfonos de los representantes del resto de los actores del sector permanecieron apagados.
Los productores consideraron que ellos serán los únicos perjudicados con la medida y que la decisión desalienta el desarrollo de la ganadería argentina, mientras que otros se verán beneficiados, pero que no serán los consumidores argentinos.
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