DE LA FICCIÓN A LA REALIDAD
La secuencia, escena más, escena menos —que los protagonistas sabrán guardar—, dice que el año laboral de Millie Stegmann se fue diseñando así: empezó el 2003 fuera del elenco de Son amores (había sido coprotagonista el año pasado) y unos meses después le ofrecieron encabezar la tira Padre coraje para el 2004. Luego del sí inicial, Adrián Suar ideó un insert y le propuso que volviera a ser, por unos capítulos, la Lola de Son amores, para luego retomar el proyecto del año que viene. Pero la semana pasada, el propio dueño de Pol-ka le planteó un cambio de planes: que no hiciera la ficción y que se volcara a la conducción. Y Millie, que en el rol de Lola es pésima conduciendo (autos), desde enero probará suerte al frente de un magazine.
“Yo soy actriz, pero siempre soñé con ser conductora. De hecho, se lo había planteado a Adrián hace casi dos años, y debuté en la transmisión del desfile Alta moda, junto a Pablo Marcovsky. Me sentí súper cómoda, pero como salió un 6 de enero (del 2002) no midió mucho rating”, explica Stegmann, que en unos días dejará de grabar la tira de las 21 de Canal 13.
El capítulo en el que la futura protagonista de Padre coraje (junto a Facundo Arana y Carina Zampini) empezó a convertirse en conductora tuvo su puntapié inicial hace 10 días, cuando Suar y Pablo Codevilla la citaron en el canal: “Me dijeron que buscaban a alguien con imagen familiar, que manejara idiomas, que tuviera cierto histrionismo y que habían pensado en mí para un magazine. Ahí Adrián me recordó que yo le había hablado de mis sueños de conducir. Me tomé una semana para pensarlo, pero desde el vamos me seducía bastante la idea de un cambio”.
Una vez que procesó “eso de dejar de hacer ficción y meterme con la realidad”, anteayer tuvo una segunda reunión con Suar, en Pol-ka, en la que dio el sí, para empezar a darle forma al proyecto que aún no tiene título ni horario. Pero sí género: un magazine de actualidad, con entrevistas, servicio, “algunas secciones de cocina y probablemente algunos espacios en los que pueda desplegar la pasión que tengo por la gimnasia”, adelanta Stegmann, que lleva 14 años de carrera.
“Lo concreto hasta ahora es que elegí probar otra cosa y el animarme me pone bien. Estoy un poco desordenada en el último tiempo… no me reconozco así, yo suelo ser más organizada. Pero las cosas —confiesa— se fueron dando así y ahora noto que por alguna razón no me había avalanzado sobre Padre coraje”.
Pero habías aceptado trabajar ahí…
Sí, es cierto, pero no había firmado aún. Yo soy muy intuitiva y corporal y cuando algo me seduce mucho me tiro de cabeza. Y con esta propuesta tuve un proceso más lento. El elenco que tiene es maravilloso y me hubiera encantado actuar esos guiones… pero la vida te da sorpresas.
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