De la Rúa asegura que sufre una persecución judicial con “influencia nítida” del Gobierno
Hace poco más de diez días la Cámara de Casación Penal lo puso al borde del juicio oral al rechazar un pedido para que se cierre la causa por la presunta utilización de los servicios de un jardinero que era empleado del ex Concejo Deliberante porteño. Y hoy se difundió que el ex presidente Fernando de la Rúa considera el hecho como parte de una “persecución judicial” en la que planteó “influencias nítidas” del Gobierno. “Yo salgo en una situación crítica, casi violenta, del gobierno, y soy reemplazado por mis adversarios y mis enemigos, que precisaron justificar lo hecho, y para eso, someterme a las horcas caudinas de la Justicia es un objetivo importante”, afirmó De la Rúa en una entrevista publicada hoy por DiarioJudicial.com. Más allá del concepto histórico (Horcas Caudinas fue el nombre con el que se conoció al episodio de la antigüedad en el que las legiones romanas debieron sufrir la humillación de pasar en masa bajo el yugo de los samnitas tras una cruenta derrota), De la Rúa tiene problemas muy del presente. En el comienzo de este mes, tras el rechazo de la Cámara, el ex presidente fue al Consejo de la Magistratura para pedir la remoción de los camaristas en lo criminal Carlos Elbert y Gustavo Bruzzone, que dejaron sin efecto el sobreseimiento con el que lo había beneficiado en un primer momento el juez de instrucción Alberto Baños. Está por verse si la jugada da resultados.En la entrevista, consultado acerca de si cree que el presidente Kirchner lo quiere ver condenado, el ex mandatario fue un poco más lejos y sembró dudas: “De Kirchner y de Duhalde…. Lo que quieren finalmente no sé, pero a veces la persecución es funcional. Yo anoto las coincidencias. Cuando hago una declaración crítica contra algún personaje, me sale una resolución en contra. Seguro es una casualidad…”, ironizó.
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