DE MARTÍN MINIMIZÓ EL USO DE MUNICIONES DE PLOMO EN EL ÚLTIMO MOTÍN EN CORONDA
El Director del Servicio Penitenciario de la Provincia de Santa Fe, Armando De Martín, sostuvo que los oficiales pertenecientes al servicio penitenciario pueden utilizar tres tipos de municiones.
De Martín explicó que las fuerzas que actuaron, tenían autorización de utilizar cartuchos con munición de goma, entre 18 y 25 bolitas de gomas; una segunda munición llamada “monoposta”, que es una munición de goma, con una más grande; y la tercera munición de plomo, que tiene 9 bolitas de este material.
El Director del Servicio Penitenciario dijo que los oficiales podrían utilizar la munición correspondiente según lo determine la situación.
El funcionario provincial sostuvo que “la munición de plomo se usa de manera disuasiva, es decir, todas las municiones se expanden, no son perforantes. A 20 metros, ninguna de estas municiones hacen impacto, porque se van abriendo”.
“Los 4 ó 5 internos que tienen una herida por munición de plomo, tienen una sóla de estas bolitas, en la mano, en el muslo o en el tobillo. Es decir, puede haber sido producto de algún rebote, porque de haber tirado directamente al cuerpo, habrían tenido las 9 bolitas”, aseguró.
De Martín dijo, además, “que había dos oficiales de vigilancia que tenían pistolas 9 milímetros en la cintura (que están denunciadas por la Coordinadora de Trabajos Carcelarios), y junto con los oficiales del muro, son los únicos autorizados en utilzar esa munición. Pero no hay heridos con 9 milímetros, eso es lo que yo tengo”.
Sobre el informe presentado por la Coordinadora de Trabajadores Carcelarios, De Martín dijo tener conocimiento, y agregó que hay que esperar que la justicia actúe.
“El Juez va a tomar contacto con los internos, se esperará el resultado de la autopsia, y después veremos cuál de las dos versiones es la verdadera: o la nuestra o la de los legisladores, y la Coordinadora”, expresó.
En tanto, sobre la denuncia de que los agentes de la penitenciaría tienen “chuzas” incautadas, que se usan para castigos clandestinos de los presos, o eliminar a los que consideren molestos, para luego atribuirle la culpa a los internos, el Director del Servicio Penitenciario dijo que “eso es una ridiculéz total”.
“Por eso, cuando se tomen testimonios a las otras fuerzas de seguridad, a otros internos que no hablaron con la Coordinadora, la verdad se va a saber. Pero que nosotros usamos ‘chuzas’ para depués castigar a los internos, no tiene el menor sustento”, concluyó De Martín.
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