DE VIDO ASEGURÓ QUE NO HABRÁ RIESGOS EN LA PROVISIÓN DE ENERGÍA
El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, aseguró esta mañana que no existe “ningún riesgo” de “colapso energético” en el país y rechazó críticas de los dirigentes de centroderecha Jorge Sobisch y Mauricio Macri, al considerar que no tienen “ni idea” sobre el tema.
“Los que hablan seguramente están titulados en ingeniería, pero de energía no tienen ni idea”, enfatizó De Vido al ser consultado sobre las críticas de Macri a la política del sector.
El funcionario se refirió al líder de Compromiso para el Cambio como “el chico Macri”, al tiempo que sostuvo que su padre, Franco Macri, decidió desplazarlo de las empresas familiares por “desaguisados” que, según consideró, habría cometido.
En declaraciones radiales, De Vido se quejó de que Macri y otros dirigentes “de energía no saben nada”, al tiempo que ratificó que no habrá problemas en la provisión de hidrocarburos y electricidad en el país.
De Vido también rechazó críticas a su gestión del gobernador neuquino, Jorge Sobisch, al reclamar que “no se ocupe de la cuestión energética a nivel nacional porque tampoco tiene la menor idea”. “Que se dedique a administrar Neuquén”, enfatizó el funcionario, en referencia a Sobisch.
Por otra parte, De Vido destacó que la Argentina tiene “una relación respetuosa” con Bolivia y Venezuela y añadió que “la relación con Brasil nunca fue igual” a la que, según destacó, se sostiene en la actualidad.
A partir de los acuerdos energéticos logrados con Bolivia no se van a “alterar los valores de mercado interno” de gas, sostuvo también el ministro.
“El presidente (Néstor) Kirchner ha construido una relación privilegiada con Hugo Chávez y Evo Morales”, subrayó.
Sobre el gasoducto latinoamericano, que proyectan Venezuela, Brasil y la Argentina, De Vido precisó que la obra se dividirá en tres partes, que “se van a terminar en 2010 o 2011”.
Acuerdo con Chile por el gas
En ese sentido, el Gobierno argentino informó ayer a su par de Chile que aplicará un impuesto a las ventas del gas producido en la Argentina y exportado al país trasandino, Brasil y Uruguay.
El precio del gas que se vende a Chile tendría así un aumento del 35 por ciento y se instrumentará a través de retenciones a las exportaciones, para que la suba del valor del fluído que viene de Bolivia no afecte a los consumidores locales.
La decisión fue comunicada por el ministro de Planificación, Julio de Vido, a su par de Minería y Energía de Chile, Karen Poniachik, a quien recibió ayer en la sede ministerial y le explicó que obedece a una forma de compensar los mayores costos del gas que Argentina a su vez pagará a Bolivia.
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