DE VIDO DA MARCHA ATRÁS Y LEVANTA EL RECLAMO DE PRISIÓN PARA CARRIÓ
El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, informó ayer que dará marcha atrás con el pedido a la Justicia para que Elisa Carrió vaya presa pero iniciará una nueva causa en la justicia civil por la presunta difamación.
En una carta dirigida a los medios para hacer pública su decisión, De Vido explicó que el presidente Néstor Kirchner “me pidió que reflexione sobre la posibilidad de no seguir adelante con la causa. Entendió que de ese modo nadie podrá decir del Gobierno nacional que busca encarcelar a los opositores”.
Las palabras del ministro no hicieron más que confirmar la preocupación que existía en la Casa Rosada ante la sensación de que el Gobierno apareciera persiguiendo a los dirigentes de la oposición.
“Soy Julio de Vido”, encabeza la carta el funcionario. Después de una inusual reseña biográfica, el ministro asegura: “No dejo de observar que en el imaginario público se viene afianzando la idea de que con mi reclamo judicial intento silenciar a la oposición. De manera casi incomprensible, la difamadora se ha convertido en víctima”.
El ministro justificó su denuncia original al señalar que “sólo he reclamado una sanción para quien me injuria y calumnia: Elisa Carrió”. Y reiteró que la titular del ARI “se ha dedicado a mancillar mi honor” al involucrarlo en sucesos que son “absolutamente falsos”.
De Vido denunció a Carrió por haberlo acusado en varias entrevistas periodísticas de ser “el cajero” de Kirchner. Así, pretendió señalarlo como encargado de recibir y administrar aportes en negro que Kirchner habría utilizado en la carrera desde su provincia hasta la Presidencia de la Nación.
Para reclamar la prisión por dos delitos leves que normalmente son excarcelables, De Vido recurrió a los artículos del Código Penal que establecen cómo deben sumarse las penas cuando existe más de un delito y pidió una condena de 3 años y 6 meses de prisión.
Ayer, informó que se limitará a promover su acusación en la Justicia civil. Así, en lugar del pedido de prisión intentará obtener una indemnización por el daño que cree haber recibido.
Carrió recibió la noticia con ironía y prometió “devolver el camisón de interlock celeste a rayas” que —dijo— había comprado ante la posibilidad de ir presa. No perdió la oportunidad para criticar al ministro al afirmar que “del único lugar del que nunca se vuelve es del ridículo”.
La carta de De Vido se conoció al final de un día que estuvo marcado otra vez por la polémica en torno a su denuncia. El ministro de Interior, Aníbal Fernández, acusó a Carrió de expresar “odio por cada uno de sus poros” y de usar “como escudo una situación de privilegio por tener alguna consideración popular” para agredir “en lo personal y en lo familiar” a los funcionarios.
El ARI de la provincia de Buenos Aires salió a golpear a De Vido a través de un comunicado y dijo que “encubre detrás de su acción judicial una actitud autoritaria”. “Vamos muy mal, en un camino de un grosero autoritarismo, de censura”, agregó.
Como si esto fuera poco, las calles de la Ciudad fueron empapeladas por afiches con la leyenda: “De Vido cajero de Kirchner. Aguante Lilita”.
Este contenido no está abierto a comentarios

