DE VIDO DA NUEVAS SEÑALES SOBRE EL ACUERDO CON BOLIVIA POR EL GAS
Aunque todavía falta que los presidentes Néstor Kirchner y Evo Morales hagan formalmente el anuncio sobre el acuerdo por el gas que Argentina importa desde Bolivia y pese a que evitó confirmar el nuevo precio que pagará Buenos Aires por el energético, el ministro de Planificación, Julio De Vido, dio nuevas señalas que indican que ya se logró llegar a términos aceptados por los dos gobiernos.
En conferencia de prensa y ante la pregunta de si, como trascendió, Argentina aceptará pagar US$ 5 por millón de BTU, la medida térmica de comercialización del gas, en lugar de los US$ 3,2 que paga actualmente en promedio, De Vido dijo que, para saberlo, “hay que esperar a la reunión de los presidentes”, para la cual, añadió, “todas las variables están ajustadas como para que sea un éxito y pueda haber un acuerdo”.
Por su parte, el embajador boliviano en la Argentina, Roger Ortiz Mercado, sí confirmó que el acuerdo prevé que Argentina pague US$ 5 por millón de BTU, lo que implica un aumento del 56% con respecto a los precios actuales y se ubica prácticamente en el medio de las pretensiones con las que cada gobierno inició la negociación.
En lo que va del año la Argentina ha comprado a Bolivia un promedio diario de 5 millones de metros cúbicos. Aunque se prevé que una vez que esté construido el gasoducto del nordeste, pasará a comprarle unos 20 millones de metros cúbicos más.
El flujo creciente de gas boliviano para abastecer el mercado interno fue fundamental para destrabar la negociación ya que, por un lado, la Argentina se asegura más cantidad de gas y, por el otro, Bolivia tiene un mercado cautivo al lado de su frontera.
El acuerdo del precio del gas con Bolivia le resuelve un problema al Gobierno ya que la producción de gas en pleno invierno no alcanza para abastecer el mercado interno y las exportaciones a Chile, al punto que hay industrias que están obligadas a consumir fuel oil, un combustible más caro que a su vez la Argentina importa desde Venezuela.
Pero, al mismo tiempo, el Gobierno deberá enfrentar la creciente presión de los productores locales de gas que hace tiempo vienen reclamando a la administración de Kirchner un aumento gradual del precio de gas en boca de pozo para que llegue a los 2 dólares el millón de BTU.
Este contenido no está abierto a comentarios

