DE VIDO INSTÓ A LOS EMPRESARIOS A NO DEMORAR INVERSIONES
El ministro de Planificación, Julio de Vido, instó a los empresarios a no demorar inversiones porque, dijo, “el que posterga inversiones posterga oportunidades”, y se esforzó por mostrar que el contexto actual es ideal para hacerlo y que no hay sombras que compliquen el panorama.
En un seminario con empresarios, el ministro insistió en que el gobierno quiere “un nuevo modelo de desarrollo que instale definitivamente a Argentina a escala global pero con un justa distribución del ingreso”, y reconoció que para ello es imprescindible “un fuerte proceso inversor que incorpore a la fuerza laboral”.
En ese contexto, sostuvo que su oficina trabaja desde hace tiempo con “proyecciones optimistas que se vienen cumpliendo” a pesar de “aquellas voces que desde hace cuatro años nos explican que la tasa de crecimiento no se puede sostener y que la única manera de sostenerlo es convocando inversión externa”. “Es obvio que deseamos inversiones extranjeras, pero sólo movilizando el capital del país estaremos en condiciones” de un crecimiento equitativo y sustentable, añadió.
“No es cierto que sólo crecimos porque aprovechamos la brecha entre producto potencial y real; estamos en un crecimiento sustentable. Si aumenta la ocupación, disminuye la desocupación y suben los salarios reales, y eso está ocurriendo en 2006”, añadió.
En busca de entregar certidumbre a los empresarios, el ministro resaltó que “el superávit primario debe ser permanente y estructural” y se va a sostener por lo menos mientras Kirchner permanezca en el poder y que también “es imprescindible sostener el superávit comercial, para lo que el tipo de cambio competitivo cumple un rol fundamental”.
De Vido también buscó dar garantías sobre el futuro de la provisión de energía. Por ello dedicó una buena parte de su exposición a comentar las distintas inversiones hechas y planificadas en esa área, entre las que resaltó las vinculadas a la represa de Yacyretá y el Gasoducto del Sur, el proyecto que el país comparte con Venezuela, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Y rechazó cualquier posibilidad de un colapso energético.
Antes de concluir, el funcionario dedicó una breve crítica a quienes sostienen que los acuerdos de precios con los que el Gobierno intenta contener la inflación estarían frenando inversiones. Según el argumento del ministro, eso no debería ser así porque las inversiones se realizan para bajar los costos y los precios y no para subirlos. Al tiempo que destacó que “un grado de rentabilidad empresaria justa y razonable es algo por lo que el Gobierno debe velar”, reconoció que es necesario “un mercado de fondeo cada vez más eficiente y eficaz”.
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