DE VIDO PUSO UN HOMBRE CLAVE EN EL MINISTERIO DE ECONOMÍA
El Presidente pidió que diera una mano, y él hizo eso, ayudar”, es la explicación en el entorno de Julio De Vido. Pero el ministro de Planificación aparece ahora en escenarios poco habituales: negoció ayer personalmente con los supermercados, cedió uno de sus hombres de más confianza para conducir la estratégica Secretaría de Coordinación Técnica, de la que dependen Defensa de la Competencia y Defensa del Consumidor, y la semana próxima encabezará una nutrida delegación empresaria para busca inversores en los Estados Unidos.
“Todo es el gobierno de Néstor Kirchner,” dicen en Planificación, bajando el perfil a las gestiones que De Vido hizo ayer reuniéndose a solas, y uno a uno, con los supermercadistas con los que luego se sentarían el Presidente y la ministra de Economía Felisa Miceli. “No hay que equivocarse, el poder es del Presidente —agregó un empresario de fuerte diálogo con el Gobierno—. Antes Lavagna decidía sobre un área, pero ahora ya no está esa barrera y todo el terreno es de Kirchner. Con De Vido lo que pasa es que le soluciona problemas al Presidente, y lo hace rápido, por eso aparece cada vez en más lugares”.
Más allá de los supermercados, ayer De Vido puso un hombre suyo en el corazón de Economía.
Lisandro Salas, el delegado de Planificación en la Uniren (la encargada de negociar los contratos de las privatizadas) y también subsecretario de Puertos, fue designado secretario de Coordinación Técnica de Miceli. De esa secretaría, antes ocupada por Leonardo Madcur, dependen Defensa de la Competencia y Defensa del Consumidor, dos herramientas clave a la hora de frenar la inflación y pelear contra la cartelización, los objetivos que ahora Kirchner le ha puesto al Gobierno.
El lunes, De Vido partirá hacia Nueva York, para hablar ante el Council of Americas. Lo acompañarán Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio), Ernesto Gutiérrez (Aeropuertos), José Luis Jiménez Sevilla (Abertis), Jorge Brito (Banco Macro), Edgard Khafif (Raghsa), Marcelo Mindlin (Dolphin), Alejandro Mac Farlane (Edenor), Tomas Hess (Esso) y Andrea Grobocopatel (Los Grobo), entre otros. “De Vido hablará en el seminario Oportunidades de Inversión en la Argentina —dicen en Planificación—. Y el objetivo es ese, buscar inversores”.
En el sector de las privatizadas señalan que con la salida de Roberto Lavagna del Gobierno, De Vido además tendrá más peso a la hora de renegociar los contratos con las privatizadas, área en la que a veces disentía con el ex ministro de Economía.
“La Uniren quedará manejada por gente de Planificación, y ellos serán los que hagan los contratos”, señalan algunos analistas privados. Pero otros, en cambio, insisten que ese nivel de decisión excede al ministro: “La misma noche en que se fue Lavagna, el presidente Kirchner firmó el decreto convalidando la renegociación del contrato de la transportista de electricidad Transener, la decisión está ahí”, señalan.
En el entorno del ministro de Planificación, en tanto, insisten en el más bajo perfil: De Vido no quiere aparecer como un ganador en el cambio del Gabinete. “Somos parte de un gobierno, nada más,” dicen casi con exceso de humildad. “Si el ministro participó ayer en las negociaciones con los supermercados sólo fue porque le pidieron una mano, y la dio”.
— ¿Y en qué otras áreas dará una mano ahora?, fue la pregunta de Clarín.
— Donde se lo pida el Presidente, fue la respuesta.
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