DE VIDO VOLVIÓ A CONTRADECIR A LAVAGNA: NO SUBIRAN LAS TARIFAS.
Mientras todavía se acomoda en el sillón que el presidente Néstor Kirchner le asignó como titular del nuevo Ministerio de Planificación Federal, Julio De Vido dijo ayer que las tarifas de los servicios públicos no sufrirán un aumento en el corto plazo y señaló que el Estado primero debe velar por la seguridad jurídica de los usuarios.
“No va a haber”, contestó cuando se lo consultó sobre si en lo inmediato habrá modificaciones en los cuadros tarifarios.
Sus dichos van en dirección contraria a la política que durante el año último ejecutó Roberto Lavagna desde el Ministerio de Economía y que está decidido a continuar. Fue el propio jefe del Palacio de Hacienda el que decidió la puesta en marcha de una comisión renegociadora de servicios públicos donde se resolvió otorgar por decreto de necesidad y urgencia subas en las tarifas de electricidad y gas, que después la Justicia frenó.
“El de las tarifas no es un problema de normalización, sino que hay que atender cuestiones de seguridad jurídica: primero la de los usuarios, después la del Estado, y luego la de los intereses particulares que invirtieron o debieron haber invertido”, dijo tras una reunión que mantuvo con el titular de la CGT, Rodolfo Daer, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
Conocedor de que su posición corre de manera paralela a la de Lavagna, el titular de Planificación Federal no se olvidó de aclarar que sobre el tema tarifario “habrá un diálogo permanente con el Ministerio de Economía”, y repitió que la comisión renegociadora de los contratos reportará a ambas carteras, “aunque la decisión final será del Presidente”, aclaró.
Dos son multitud
Ayer, en tanto, fuentes de ambos ministerios confirmaron que el Gobierno está elaborando un decreto marco para definir cómo y desde qué órbita se encarará la negociación del reajuste de las tarifas.
La discusión será una misión compartida entre ambas carteras, pero incluirá una enumeración precisa de las facultades propias de cada una de ellas para evitar posibles enfrentamientos. “Se creará una comisión renegociadora bipartita, con la que se buscará fomentar la coordinación entre los ministerios”, dijo un informante, aunque todavía sin saber cuándo se publicará el decreto en el Boletín Oficial.
Así, la competencia exclusiva para el reajuste de las tarifas será del Ministerio de Planificación, pero “con la intervención directa del Palacio de Hacienda”, explicó.
Las empresas privatizadas están desconcertadas. Y por ahora no saben si los dichos del funcionario deben tomarse al pie de la letra, o dejarlos pasar. “¿Qué es el corto plazo, una semana, quince días, un mes? Más allá de la renegociación de los contratos tampoco dieron el aumento estacional. No entiendo a dónde apuntan, Lavagna primero dice una cosa y ahora el ministro De Vido sale con un domingo siete. No hay señales claras”, dijo una fuente de una empresa de energía.
En las compañías de servicios públicos el humor no es el mejor. No se cansan de decir que la normalización de las tarifas, tras el cimbronazo que provocó la devaluación, es uno de los pocos temas que la anterior administración no atendió.
“Sabemos que la recomposición tarifaria no está entre las prioridades de esta gestión, pero si no solucionan este tema y si no inician una pronta negociación con los acreedores externos los inversores van a seguir dudando sobre la estabilidad de este país, y no es bueno”, advirtió otro informante de las privatizadas.
El nuevo ministerio que lidera De Vido, que no hace otra cosa que emular el de Infraestructura que funcionó durante la gestión de Fernando de la Rúa, también controlará los entes reguladores.
“Como responsable de todos los entes regulatorios, tenemos la obligación de chequear que las inversiones se han hecho”, dijo De Vido pasando por alto la función que hasta ahora hizo Economía, a través de la comisión renegociadora.
Este contenido no está abierto a comentarios

