DEBUTA EN DIPUTADOS CONDUCCIÓN KIRCHNERISTA DEL BLOQUE PJ
Con el debut de la conducción kirchnerista en el bloque justicialista, la Cámara de Diputados intentará hoy volver a la actividad después de un mes sin sesiones y en medio de la incertidumbre generada por la disputa interna en el oficialismo.
Los cuatro diputados que presiden el bloque del PJ encabezaron ayer la primera reunión de la bancada después del retiro del duhaldista José María Díaz Bancalari, una consecuencia directa de la ruptura entre el presidente Néstor Kirchner y su antecesor, Eduardo Duhalde.
Jorge Arguello, Carlos Caserio, Osvaldo Nemirovsci y Juan Manuel Urtubey, los sucesores de Díaz Bancalari, buscarán hoy demostrar que la bancada puede funcionar sin el dominio duhaldista.
“La principal preocupación es reflotar la actividad de la cámara”, ratificó Arguello, en diálogo con DyN.
El período de gestión kirchnerista del bloque oficial debutará con la discusión del proyecto de Educación Técnica y Formación Profesional. Se trata de una propuesta elaborada por el gobierno para reflotar las escuelas técnicas y el propio Kirchner había pedido públicamente el mes pasado su aprobación.
Aunque el objetivo general es compartido por la mayoría, se espera un debate extenso, ya que la oposición presentó cuatro proyectos alternativos a la versión oficial. Los textos difieren en su relación con la ley de Educación Federal y en las partidas presupuestarias previstas para reactivar el sector técnico.
“Queremos recuperar un espacio de conocimiento ligado a la producción”, enfatizó Nemirovsci, tras admitir las diferencias que atraviesan los bloques.
Para unificar criterios, los integrantes justicialistas de la comisión de Educación se reunieron con el principal gestor del proyecto, el ministro Daniel Filmus, y luego explicaron el proyecto frente a sus pares de la bancada.
Después de los temblores desatados durante la transmisión de mando, el duhaldismo asumió hoy un perfil aplicado y prometió prudencia en la sesión. La diputada Graciela Camaño fue la encargada de llevar tranquilidad a los kirchneristas que la consultaron sobre las previsiones para mañana.
Ayer, a su vez, el gobierno prometió una propuesta salarial a los trabajadores del Congreso y, de esa manera, suspendió las protestas gremiales que amenazaban con complicar la actividad de la semana.
De todas formas, el principal temor del oficialismo es que el duhaldismo aproveche el recinto como un espacio para ventilar diferencias y llevar agua a su molino electoral. Por ello, la sesión de mañana servirá como bautismo de fuego para el cuarteto kirchnerista que comanda el bloque y, por extensión, funcionará como termómetro del gobierno sobre el control del PJ en tiempos de campaña electoral.
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