DEBUTÓ EN CORONDA EL CUERPO ESPECIAL PARA REQUISAS
El Cuerpo Especial de Requisas comenzó a operar esta semana en la cárcel de Coronda. La creación de la brigada había sido recomendada por la comisión que envió el gobierno nacional tras la masacre del último 11 de abril. De hecho, las armas de fabricación casera que los reclusos usaron para asesinar a 14 de sus compañeros evidenciaron serias falencias en los controles internos. El flamante cuerpo está a cargo del alcaide Herminio Baptista y de Fabricio Román, y lo integran unos 22 hombres. Todos pertenecen actualmente al Servicio Penitenciario Provincial, pero a partir de ahora, no realizarán otra actividad -por ejemplo, guardias- que no sea exclusivamente la de requisar.
El interventor del penal corondino, Jorge Bortolozzi, dijo a El Litoral que los agentes fueron seleccionados y entrenados especialmente. “Las dos personas que están a cargo de la agrupación viajaron a la cárcel de Devoto y a partir de esos contactos y de la experiencia personal -Baptista está en el Servicio desde hace 20 años-, prepararon a los guardiacárceles”.
En una primera etapa, el mecanismo será de requisas diarias y a primera hora de la mañana. Pero en una segunda instancia, cuando todo el penal haya sido revisado, las requisas serán sorpresivas en los diferentes pabellones, a cualquier hora del día y con los internos en sus celdas.
“Nuestra intención es poder detectar todo objeto prohibido que esté en manos de los internos o bien guardado y escondido”.
LA PRIMERA
La primera requisa que realizó este cuerpo especial fue el pasado lunes por la mañana en el pabellón 7. Y con el debut de la agrupación se estrenó también un detector de metales que el Servicio adquirió la semana pasada.
“Fue una requisa meticulosa, de varias horas -dijo Bortolozzi-. En tres celdas encontramos chuzas, y en uno de los patios hallamos otras quince que fabricaron los presos con hierros de la propia construcción penitenciaria. También hallamos manojos de llaves que habían sido escondidos en los desagües cloacales”. El funcionario dijo que como medida de seguridad, se está procediendo a un cerramiento con mallas industriales en todas las ventanas de los pabellones para evitar el ingreso de este tipo de elementos.
En particular, rescató que tras esta primera experiencia no se registraron denuncias ni quejas de los internos sobre faltante de objetos personales, o por agresión. “El hecho de ser severos en las requisas no implica violentar bienes que pertenecen a los reclusos ni atentar contra su integridad”, sostuvo.
LA SITUACIÓN
A casi dos meses de la peor masacre ocurrida en las cárceles provinciales, la situación en el penal es de una aparente normalidad. Sin embargo, los temores por eventuales represalias siguen latentes.
“No debemos descartar absolutamente nada pero hasta el momento no hemos tenido nuevos enfrentamientos. La situación está medianamente normalizada, pero sabemos que no podemos bajar la guardia”, dijo Bortolozzi.
Hoy por hoy, ya no hay sanciones colectivas sobre los internos del pabellón 7, aquellos que iniciaron la matanza del 11 de abril. No se registraron nuevos traslados y tiende a regularizarse definitivamente el régimen de visitas.
“Los próximos quince días recibirán visitas el día domingo los internos del ala norte (oriundos de Santa Fe), ya que durante estos últimos 45 días, ése era el día para los familiares de los internos rosarinos”, explicó Bortolozzi.
El interventor adelantó que la intención es que el próximo 19 de junio, a propósito de la celebración del Día del Padre, todos los pabellones puedan tener la visita que corresponde. “Será volver a la normalidad al menos en esto, después de dos meses de medidas especiales”, sentenció.
Según la Cetramp, las empresas del sector están trabajando al costo y, tras el aumento salarial, la rentabilidad será nula y no habrá fondos para garantizar el servicio. “Estamos buscando el apoyo del gremio, pero entendemos su posición y si se dispuso un aumento salarial es lógico que quieran cobrarlo, por lo que si no toman el servicio, guste o no, nosotros nos vamos a quedar parados”.
Al ser consultado por El Ciudadano, fuentes del gremio que nuclea a los choferes de media y larga distancia señalaron que están “en estado de alerta” y que van a esperar a ver qué ocurre el día del pago, pero –según dejaron trascender– podría haber medidas de fuerza y de protesta.
Con respecto al transporte urbano, el titular de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Pasajeros (Cetup), Nelso Manenti, señaló que todavía no se sumarán a la decisión de sus pares de la provincia de no pagar el aumento, “una situación que, llegado el caso y de no mediar la llegada del subsidio nacional, quedaría en manos de cada empresa”.
La Unión Tranviarios Automotores (UTA) ayer continuó con su política de bajo perfil a la espera de la decisión que tomen los empresarios a la hora de pagar. Pero el tema lo siguen de cerca.
Manenti insistió en que la propuesta de la Municipalidad de que las empresas tomen créditos del Banco Municipal para pagar el aumento salarial no convence y no prosperaría. “No es una ayuda, sólo nos dijeron que hay créditos disponibles, pero a nadie le conviene endeudarse para pagar sueldos”.
Por su parte, Carusso aprovechó la situación para meter presión a la provincia. “O nos dejan aumentar la tarifa o nos subsidian”, resaltó. Fuentes de la Subsecretaría de Transporte de la provincia confirmaron el pedido de subsidio y aseguraron que pasaron el reclamo al Ministerio de Hacienda para que lo analice. No obstante, pocos creen que prospere. Con respecto al pedido de subir tarifas, puede “tener más espacio”, según una fuente de la cartera que pidió reserva, pero luego le bajó expectativas al decir que “es una decisión que difícilmente se tome en el mediano plazo”.
En rigor, la Cetramp ya venía pidiendo un subsidio provincial ante la falta de ayuda nacional. “El gobierno provincial está dispuesto a subsidiar con dos millones de pesos por año a una aerolínea rosarina que llevaría 100 pasajeros, mientras que a las empresas de transporte de media distancia –que mueven 300 mil pasajeros– no les dan nada”, se quejaron hace 20 días. Los transportistas se refieren al proyecto de un grupo empresario de armar una aerolínea regional, con base en Rosario, para atender la demanda de vuelos desde la ciudad a Córdoba y Buenos Aires, y entre Rafaela y Santa Fe, que demanda un subsidio de 3 millones de pesos que la Casa Gris analiza canalizar.
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