DECIDEN LLEVAR EL CASO DE IRÁN AL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU –Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Gran Bretaña-, la Unión Europea (UE) y Alemania acordaron a última hora de anoche que el caso planteado por el polémico programa nuclear iraní sea discutido por ese organismo de las Naciones Unidas, en una decisión que fue respondida casi inmeidatamente por el Gobierno de Teherán, que advirtió que ello implicaría “el fin de la diplomacia”.
Según el acuerdo alcanzado por los ministros de Relaciones Exteriores en Londres, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) deberá remitir todos los antecedentes del caso al Consejo esta semana, tras la reunión que celebrará el jueves en Viena.
A los 35 miembros del Consejo de Gobernadores del OIEA se les pedirá en la reunión del jueves que se pronuncien a favor de informar “al Consejo de Seguridad de sus decisiones con respecto a Irán”. Es la primera vez en el desarrollo de la crisis en torno al programa nuclear iraní que los cinco miembros del Consejo de Seguridad llegan a un acuerdo de este tipo, ya que hasta ahora tanto China como Rusia, socios comerciales de Teherán, se mostraban remisos a hacerlo.
El debate en el Consejo de Seguridad podría propiciar sanciones contra Irán –que en enero reanudó sus actividades nucleares suspendidas-, aunque los signatarios del acuerdo decidieron esperar para tomar una decisión por lo menos hasta el 6 de marzo, fecha en la que esta previsto que el OIEA entregue un nuevo informe sobre el tema.
En la declaración, los ministros de Relaciones Exteriores, firmantes del acuerdo en Londres, subrayan su “preocupación conjunta” por el programa nuclear iraní, piden a Teherán que tome medidas que renueven la confianza y suspenda todas las actividades de enriquecimiento de uranio -incluyendo la investigación- y subrayaron su adhesión al Tratado de No Proliferación.
Desde Teherán, el ejefe negociador iraní, Ali Lariyani, aseguró que la eventual presentación de la controversia ante el Consejo de Seguridad significará “el fin de la diplomacia” y advirtió que “los europeos deberían ser más cautelosos, porque pueden ser quienes inicien el proceso pero no los que lo terminen”.
El Gobierno iraní anticipó que si en caso de que el tema llegue el Consejo de Seguridad pondrá en práctica una ley sancionada el año pasado que prevé la suspensión de toda la cooperación con el OIEA.
Previamente, el vicepresidente de Irán y director de la Organización de Energía Atómica iraní, Gholamreza Aghazadeh, aseguró que los impulsores de la decisión adoptada en Londres “no podrán encontrar ninguna base jurídica en el reglamento del OIEA para enviar el expediente al Consejo de Seguridad” y que es difícil predecir qué pasará el jueves en la reunión del organismo.
Aunque el Gobierno de Teherán insiste en que su programa nuclear sólo tiene fines civiles, como generar energía eléctrica, Estados Unidos y la UE lo cuestionan por su posible vinculación con el desarrollo de armas atómicas.
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