DECIDEN MULTAR A SHELL Y A ESSO POR "AUMENTOS INJUSTIFICADOS"
El Gobierno terminó de definir ayer qué tipo de sanciones aplicará a las empresas Shell y Esso por los aumentos de precios que la semana pasada hicieron en sus combustibles: recibirán multas por considerar que violaron las leyes de defensa de la competencia y que generaron un perjuicio a los consumidores. Según las cuentas que sacan en la Casa Rosada, los incrementos en las naftas y el gasoil de esas petroleras “no obedecen a razones objetivas y justificadas”.
Tanto en la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, que encabeza Patricia Vaca Narvaja, como en las oficinas del ministro de Planificación, Julio de Vido, están afinando el lápiz para definir el monto que tendrán las multas, según dijo a Clarín en Santiago de Chile una alta fuente del Gobierno.
“Las dos empresas tienen una rentabilidad muy alta, que excede a la de las otras empresas de la competencia y es muy superior a la que obtienen en otros países en los cuales ellas operan”, sostuvo el alto funcionario.
La misma fuente descartó la idea de sancionarlas con un aumento en las retenciones a las exportaciones de combustibles. Aunque no lo dijo, el razonamiento oficial es que una medida de esa naturaleza sólo perjudi caría a aquellas petroleras que no aumentaron los precios, como Repsol-YPF y Petrobras. Además, remarcaron otro dato excluyente: que Shell y Esso prácticamente no exportan combustibles.
“Decirle al ciudadano común: no le compre, compre al otro que no aumentó, evita recurrir a instrumentos como el control de precios”, señaló aquí el ministro del Interior, Aníbal Fernández, para defender la convocatoria al boicot contra la petrolera.
Otra decisión que el Gobierno presenta en la misma dirección que las multas es que esta semana será enviado al Congreso un proyecto de ley para modificar el régimen de impuestos y facilitar la importación de gasoil.
“Con eso podremos manejar el volumen, porque necesitamos más gasoil para el agro. Y también influimos sobre el precio, para que no se vean afectadas las capas medias de la población que tienen autos gasoleros”, detalló a este diario uno de los ministros que acompañaron a Néstor Kirchner en Chile.
Según anticipó el fin de semana en Buenos Aires el titular del bloque de diputados del Partido Justicialista, José María Díaz Bancalari, el proyecto podría ser aprobado sobre tablas mañana, en una sesión especial de la Cámara baja. De esta forma, los legisladores concretarían su “solidaridad” con el boicot al que llamó Kirchner el jueves contra Shell y cualquier otra compañía que aumente sus precios de forma considerada injustificada.
Ayer el propio Kirchner, en un breve diálogo con Clarín, se mostró satisfecho “por la conciencia cívica del pueblo de defender su bolsillo”. Se refería a la notoria caída de las ventas de la petrolera Shell, que habrían mermado hasta un 70%, según fuentes empresarias.
Para el ministro de Economía, Roberto Lavagna, la baja en las ventas son “consecuencia del mercado” y no fruto del llamado presidencial a un boicot.
Los aumentos decididos por Shell y Esso oscilaron entre el 2% y el 4%. La decisión oficial de aplicarles las reglas de la defensa de la competencia tiene un antecedente: en febrero del 2004, las prepagas aumentaron las cuotas entre el 4 y el 12%. El Gobierno frenó las subas y las calificó como “abusivas” en base a la Ley de Defensa de la Competencia. Finalmente se acordó un aumento levemente inferior.
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