DECLARACIÓN TEXTUAL DE PONTAQUARTO ANTE LA JUSTICIA FEDERAL
ANALISIS DIGITAL accedió al testimonio completo del ex funcionario, donde cuenta todos los detalles de la operación para pagarle a los ex senadores nacionales, a fin de que aprueben la nueva Ley de Reforma Laboral, en el año 2000.
La declaración de Pontaquarto
Invitado que fuera a manifestar cuanto tenga que decir del asunto investigado, el compareciente manifestó que “a partir de los hechos que fueron de conocimiento público hace aproximadamente tres años, relacionados con los dispuestos pagos de sobornos para que se sancione la ley de reforma laboral. Comencé a partir de allí, en lo personal, a sentir un fuerte proceso de arrepentimiento de culpa, dado a partir de lo que llamaba un enorme cansancio de tipo moral, que hizo cambiar mi forma de ser, mi personalidad, tener fuertes cuestionamientos internos acerca de los posibles consejos y relación futura con mis hijos. Es lo que me llevó a lo largo de estos años a tomar en principio lo que para mi era una difícil decisión el correr del tiempo, el conversar con amigos de mi circulo más intimo y fundamentalmente el rol que cumplió mi familia en esta decisión, hicieron que tenga la enorme necesidad de contar pura y exclusivamente la verdad de los hechos sucedidos en el año 2.000. Jugo un rol importante en la decisión el hecho de participar durante este largo tiempo de algunas conversaciones con una periodista de la cual tuve la confianza y la contención como para poder tomar esta decisión que fue la señorita María Fernanda Villosio. A partir de ahí es que llegamos a esta situación de contar la verdadera historia a través de un medio del cual obtuve la contención en lo personal, pero fundamentalmente para con mi familia. Eso fue lo previo a la decisión que he tomado. Ahora narraré los hechos sucedidos en aquella oportunidad. Yo formaba parte en ese entonces como lo manifesté en la primera indagatoria que tuve, me desempeñaba como secretario parlamentario del Senado. Aproximadamente en el mes de febrero del año 2.000 ingresó al Senado la Ley de Reforma Laboral, por entonces, como toda ley que ingresaba al Senado la tenía que enviar como Secretario del Cuerpo, que esa era mi función, a las comisiones legislativas previstas reglamentariamente. Hasta ese momento, era para mi como Secretario de la Cámara una ley más que enviaba el Ejecutivo, hasta que con el correr de los días y través de los medios masivos de comunicación me enteraba del enorme interés de parte del gobierno en sancionar esta ley. Hasta ese momento, como lo manifesté, la ley iba por los canales normales de lo que son las técnicas legislativas; esto implica audiencias públicas, reuniones de comisión, infinidad de debates que intentan mejorar una ley previa a la sanción. Aproximadamente en el mes de marzo se veía la clara intención por parte de la mayoría legislativa de entonces en el Senado, que era el Partido Justicialista, de poner permanentes escollos para que la ley no tenga un dictamen que permita que no sea tratada en el recento. Como Secretario en muchas oportunidades preguntaba los motivos por el cual se impedía el tratamiento de esta ley, la demora, y en algunas circunstancias se me manifestó por parte del Presidente Provisional del Senado, el Dr. José Genoud, que el justicialismo solicitaba otras cosas para sancionar la ley. Siguieron las distintas audiencias públicas hasta que en una oportunidad se me hace participar de una reunión en el despacho del Presidente De la Rúa, de la que participaron el Dr. José Genoud, el Presidente del bloque justicialista Augusto Alasino, el Presidente de la comisión de trabajo de la Cámara, Senador Tell. Hasta ese momento, previo a ingresar a la reunión, se me había manifestado que la participación mía en esa reunión se debía al manejo técnico, a los tiempos que lleva el tratamiento de una orden del día, ya que ese era el trabajo que yo conocía muy bien y que desempeñaba en la Cámara. La reunión en el despacho del Presidente fue una reunión breve de la cual yo estaba alejado de los protagonistas de la conversación central que fueron Alasino, Genoud, Tell y De la Rúa. En un primer momento se habló del estado legislativo que estaba la ley en lo avanzado o no que estaban las negociaciones de varios artículos de la misma. Hasta que en un momento Genoud le manifiesta a De la Rúa que el justicialismo necesitaba de otras cosas para sancionar la ley, a lo que el Presidente contestó eso arréglenlo con Santibañes. A partir de ese momento el Presidente se retiró de la reunión, ingresó Flamarique que era el Ministro de Trabajo y se habló durante cinco o diez minutos aproximadamente del contenido técnico de los artículos de la ley. Luego nos retiramos, yo me retiré con Genoud y en el trayecto de la Casa de Gobierno al Senado Genoud me manifiesta de que se trataba las otras cosas a las cuales hago referencia y que De La Rúa manifestó que lo arreglen con Santibañes; es ahí, cuando yo me entero el rol que voy a cumplir a pedido del Presidente provisional con el acuerdo del Presidente de la Nación y del bloque justicialista, en lo referente a lo que más adelante en la declaración voy a explicar detalladamente. En el mes de abril me informan de que en algún momento voy a tener que hablar con Santibañes a los efectos de coordinar la operación que se había programado. Es así que el día 18 de abril del año 2.000, aproximadamente a los dos de la tarde, el presidente provisional del Senado me manifiesta que me tengo que hacer presente en la oficina del señor Santibañes para arreglar los tiempos de la operación. Cabe destacar que la fecha fue el 18 de abril porque la ley tenia previsto sancionarse el día 19 de abril; distintas manifestaciones políticas contrarias a la sanción de la ley generaron hechos de violencia que culminaron con la agresión por parte de un disparo a quien fuera integrante de un gremio judicial, el Sr. Piumato. Ese día 18 de abril concurrí a las oficinas de la SIDE a las 14:00 hs. y se me dijo que debería ir a retirar el dinero en horas de la noche. Fue así que concurrí nuevamente a la SIDE alrededor de las 22:00 hs. o 22:30 hs., fui con mi auto particular solo. Mi auto era un Peugeot 406. Se me hizo ingresar por un garaje que está por la Avenida Alem. Ahí ingresé mi auto. Me estaba esperando un señor de quien no conozco su nombre y la secretaria del Dr. Santibañes, una señora de nombre Gladys, de alrededor de 45 años. Recuerdo que subimos al segundo o tercer piso no recuerdo bien, pero sí recuerdo que era el lugar donde estaba la bóveda de la SIDE, de donde se sacaron un maletín, una valija y una caja de cartón envuelta en cinta adhesiva ancha. Se bajó con ese dinero al garaje donde había ingresado y se puso el maletín, la valija y la caja en el baúl de mi auto particular. Salí del garaje rumbo al Senado, sólo, en una noche muy fea, lluviosa, acompañado por otro vehículo, un Renault Laguna junto a un empleado de Santibáñez, quien me acompañó hasta donde yo guardaba mi auto, en el lugar oficial del Senado. Luego de dejar mi auto en el garaje me dirigí al salón gris de las Cámara donde habitualmente se desarrollan las reuniones de labor parlamentaria de las cuales yo participaba. Ahí me encuentro con una cantidad inusual de senadores para ese tipo de reunión, ya que de la misma sólo participaban los presidentes de los bloques y por supuesto el presidente del cuerpo. Esto se debía a las repercusiones que había tenido el hecho de violencia que manifesté anteriormente. Ahí se me comunica que no se iba a tratar la ley al día siguiente por la conmoción que había generado este hecho. De ahí, nos trasladamos al despacho del Presidente provisional, Dr. Genoud, al cual le manifiesto que debería yo llevar otra vez lo que contenía esas valijas y esa caja nuevamente a la SIDE, porque no sabía o era incierta la fecha de tratamiento de la ley. Me manifiesta que él lo hablará con Santibañes y recién al día siguiente, por lo que tuve que viajar los 70 km que separan la Capital al lugar donde resido con el dinero en el baúl de mi auto, esperando poder llevarlo de nuevo acorde a lo que me había manifestado Genoud a las dependencias de la SIDE. Al día siguiente Genoud me comunica que había hablado con Santibáñez, quien le había manifestado que eso no era posible, que yo tenga ese dinero en un lugar seguro y
que me quedara tranquilo porque la semana siguiente la ley iba a ser sancionada. Esto me generó a mi la primer situación extremadamente difícil; en primer lugar por el temor de tener que hacer partícipe innecesariamente a mi familia de una situación tan riesgosa como lo era tener cinco millones de dólares, pesos, en ese momento en mi casa. Lo hablé con mi esposa y luego de un gran disgusto y una fuerte discusión puse las valijas y la caja en un vestidor que ocupa un altillo, que tenemos al lado de nuestra habitación, tapándolo con frazadas la valija y las cajas. Pasó esa semana y llegamos al día 26 de abril, en el cual, yo, el día anterior al día 25, sabía ya que la ley iba a ser tratada el día 26. Yo tenia programado desde hacía aproximadamente dos o tres meses, un viaje a Jordania, conjuntamente con otros senadores, para participar de una reunión de la Unión Interparlamentaria. Ese Congreso daba comienzo el día 29 o 30, no recuerdo bien, pero siempre se iba un día antes por lo que nosotros, junto a los senadores que integraban la delegación, al no haber un vuelo directo Buenos Aires, salimos a Amman el día 27 rumbo a Milán con los senadores Genoud y Eduardo Menem y la Senadora Sapag. Estuvimos un día en Milán, el día de la escala y el día 29 volamos de Milán a Amman. Relato esto porque el día de la sesión, el día 26, yo viajaba el día siguiente, el día 27, ese viaje yo lo realice con mi esposa, por el cual reservé esa noche, la noche del 26, una habitación en el hotel Howard Johonson en la calle Sarmiento o Bartolomé Mitre, para dejar las valijas del viaje pero al mismo tiempo dejé ahí, hasta finalizada la sesión, el maletín, la caja y la valija que contenían el dinero. Luego que se inicio la sesión, la sesión se inició temprano, en el transcurso de la sesión me comunica a mi el senador Remo Constanzo que, una vez finalizada la sesión, debía llevar el dinero al departamento del senador Cantarero, que se encontraba en la calle Callao casi esquina Posadas de la Capital Federal. La sesión terminó aproximadamente a las diez de la noche y siempre que terminaba la sesión los senadores se retiraban rápidamente, pero el secretario del cuerpo, en este caso yo, debía terminar de firmar toda la documentación correspondiente de la sesión y eso siempre llevaba de cuarenta minutos a una hora más de permanencia d en el Senado. Cuento esto porque fueron reiterados los llamados a mi celular, recuerdo el número que era 154-0224716, que me hacían Constanzo y Cantarero, a los efectos de los motivos de mi demora. Recuerdo hasta manifestarle enojado el hecho que tenia que finalizar con la firma de la ley, que rápidamente me iba a ser presente en el departamento. Fue así que, como aproximadamente a las once u once u cuarto me dirigí en mi auto particular, salí del Senado, pase por el hotel Howard Johonson donde ya estaba alojada mi esposa, me retiré junto al maletín, la valija y la caja y me dirigí al departamento de Cantarero. El me había manifestado que lo tenia que llamar cinco minutos antes para abrir el portón del edifico. Así ocurrió: llamé para decirle que estaba llegando. Cuando llegué había un señor que estaba en la puerta porque sabía en qué auto iba a venir e ingrese el auto al garaje. Este señor que estaba ahí se retiró y me estaba esperando Cantarero. Me recibió en la playa de estacionamiento del edifico; estaba de sport, bajamos la maleta, la valija y la caja del auto y recuerdo no haber ido por ascensor. Fuimos por la escalera de servicio, ingresé al departamento, él se encontraba solo, me puso frente a una mesa ratona, pero un poco más alta, con base de vidrio. Me hizo sacar el dinero del maletín, la valija y la caja y ponerlo sobre esa mesa. El dinero estaba envuelto como si fuera cerrado al vacío. Que si bien estaban en fajos de diez mil cada una de esas planchas, contenían cien mil pesos. Yo sabia que tenia que hacer entrega de cuatro millones trescientos mil pesos. No se abrieron esos fajos cerrados al vacío; se contaban por fajo de diez mil. El cuenta eso con el control mío adelante, me dice que está correcto; yo estaba muy nervioso, recuerdo, me quería ir lo más pronto posible y cuando yo estaba por salir, el me alcanza un papel que me dice “Ponta”, como me llamaba él; ´esto es para tu control´. Yo sinceramente nunca había participado, en mis veinte años adentro del Senado, de una situación de estas características. Pero me llamó la atención el hecho que me entregara un papel con distintos nombres de senadores justicialistas, con un monto de dinero, con números al lado de cada nombre. Finalizando ese papel había una palabra que decía ´otros´ y había una especie de firma u ´okey´ o gancho hecho con birome. Los nombres estaban impresos con una computadora o máquina de escribir y los números estaban escritos con lápiz o una lapicera de color negro. Yo, como dije antes, no entendía el motivo de por qué se me entregaba eso. Debo manifestar, apartándome un segundo de lo correlativo del relato, que luego del episodio que tuvo el senador Cantarero con la periodista Fernanda Villosio, comprendí la actitud que había tenido Cantarero esa noche en su departamento. Cuando hablo de la actitud, hablo de una persona que no estaba bien psíquicamente o mentalmente. Luego de retirarme del departamento del senador Cantarero, me estaban esperando el senador Genoud con otros senadores, como hacíamos habitualmente para cenar. Previo a pasar a buscar a mi esposa por el hotel que mencioné anteriormente, me dirigí al restaurante “Happening” de Puerto Madero. En una parte de la cena y a solas con el senador Genoud me pregunta si había apartado el dinero que él me había dicho apartar. Le comuniqué que sí y me dijo que le haga entrega del mismo al día siguiente en su despacho del primer piso del Senado. Yo concurrí a la mañana siguiente al Senado, le hice entrega del dinero y horas después viajamos a Jordania. Recibí también un llamado telefónico del senador Constanzo, el cual me reclamaba, según lo dicho textualmente por él en esa conversación ´que estaban faltando algunos expedientes´, a lo que yo contesté que hable con Cantarero. Ese llamado lo recibí en mi Movicom el día 27 de abril en horas de la mañana. Ese dinero lo llevé en un bolso de cuero color marrón de marca El nochero, bolso que todavía tengo. En ese bolso le hice entrega de setecientos mil pesos en mano al senador Genoud, sin testigos, en el despacho del senador Genoud, quien me dijo si estaba todo en orden, le contesté que sí y le comenté el episodio de Constanzo”.
Preguntado por S.S. para que explique por qué motivo el declarante expresa que llega a la situación de realizar la nota con la periodista dijo: “Llego a esta situación fundamentalmente porque en varias oportunidades, como lo reiteré en esta declaración, hablaba con la periodista Maria Fernanda Villosio, ya que ella estaba acreditada como cronista parlamentaria en el Senado de la Nación, representando al diario La Nación. A partir del episodio que ella tuvo, que es de público conocimiento en esta causa con el senador Cantarero y través de las distintas oportunidades en las que yo le manifesté a la periodista mi cansancio por el hecho, de que era permanentemente un blanco de operaciones realizadas por muchos medios, en el cual centraban la causa de los sobornos en mi persona. Ella, que luego del episodio con Cantarero tenía la certeza de que los hechos habían ocurrido, e intentaba conversar permanentemente conmigo, porque ella, como me lo manifestó en varias oportunidades, ya que intuía que yo conocía la verdad. A través de ese momento, y partir de que cada vez, que el caso tomaba relevancia periodística y parecía mi nombre, ella intentaba convenc
Pontaquarto permaneció varias horas declarando.
erme de que tenía que decir y contar los hechos como había sucedido”.
Preguntado por S.S. para que diga en qué lugar y demás circunstancias se comentó la nota del artículo que aporta en el acto dijo: “Hubo muchas reuniones previas con la periodista Villosio que pertenece al staff de esta revista. Me reúno con ella desde hace dos meses aproximadamente. Eran charlas de café en distintos lugares públicos de Buenos Aires. La periodista no grababa las conversaciones previas, pero hasta ese momento yo no había contado la historia porque tenía muchos temores de hacerlo”.
Preguntado por S.S., para que diga a qué tipo de temores se refiere, dijo: “Cuando hablo de temores hablo de una situación atípica en la cual yo estaba a punto de decidir en la política argentina. Una situación en la cual iba a realizar un arrepentimiento hecho, que no esta legislado en la Argentina en este caso. Pero, fundamentalmente, eran temores de tipo familiares. Tenía temor de lo que le pudiera pasar a mi familia, no a mi persona. No sabía lo que le podía pasar a mi familia. No tenía miedo que me maten sino de amenazas a su mujer y a su hijos”.
Preguntado por S.S. para que diga quien le informa que tiene que hablar con Santibañes dijo: “José Genoud, quien me dijo que cuando yo te avise tenés que ir a hablar con Santibáñes”.
Preguntado por S.S. para que describa las características de la valija, la caja y el maletín, a los que hiciera referencia en la declaración dijo: “El primero era un maletín tipo attache, rígido, de alrededor de 50 cm por 30 cm. aproximadamente. Dicho attache tenia dos palanquitas de aluminio que no estaba cerradas con llave; al abrirse tenía dos chapitas a los costados y era de color negro. El peso del mismo no puedo recordarlo. Respecto de la caja era de unos 40 cm por 30 cm, estaba cerrada con las hojas de las cajas, con una cinta de color marrón ancha cruzada a ambos lados. La valija era rígida, de 60 cm por 40 cm. era alta; no recuerda la marca de la valija pero no era de buena marca porque me costaba tenerla cerrada. Esta valija no era una valija nueva, ni segura, ni tenia llave, ni combinación ni candado”.
Preguntado por S.S. para que diga quién le entrega los tres elementos referidos en la pregunta anterior, dijo: “Me lo entrega la Sra. Galdys y en ese lugar estaba un persona del sexo masculino quien luego me acompañó”.
Preguntado por S.S. si la Sra. Gladys le hizo algún comentario, dijo: “Que no, sólo me entregó los elementos y partí”.
Preguntado por S.S. para que diga en qué momento puntualmente se anoticia que allí había dinero, dijo: “Antes de cargar las cosas en el auto hago referencia a los novecientos mil pesos. La Sra. Gladys abre el maletín más chico, me dice ´acá hay novecientos mil pesos, el resto esta en la caja y en la valija grande´, lo que no me dice los montos que hay en cada uno. La señora abrió la valija y me mostró el dinero, pero no lo conté. El contenido de la caja no lo vi porque estaba cerrado con cinta”.
Preguntado por S.S. para que diga cuándo tomó conocimiento del monto total distribuido en esos tres elementos dijo: “Tomo conocimiento cuando estoy en la casa de Cantarero y abro la caja y se cuenta la totalidad del dinero”.
Preguntado por S.S. para que diga puntualmente cuánto tiempo su vehículo permaneció solo en la playa del estacionamiento del Senado, dijo: “Hasta que me retiré a mi domicilio, alrededor de dos o tres horas. Destaco que la playa de estacionamiento tiene seguridad del Senado. Es una seguridad del propio personal del Senado”.
Preguntado por S.S. si pensó que el dinero corría riego en su auto, si bajó a su auto a ver si estaba todo en forma correcta, dijo: “Sí, tenía miedos, porque no pensaba encontrarme en la situación que me encontré cuando llegué al Senado, pero la playa de estacionamiento es un lugar seguro pues sólo ingresan autos oficiales y personas acreditadas y me retiré a las dos horas. Cuando me retiré de la reunión de Labor parlamentario, la reunión continuaba. Además le dije a Genoud, cuando me enteré que no se hacía la sesión, que hable con Santibañes para devolver el dinero, porque la ley no se iba a tratar”.
Preguntado por S.S. para que diga si recuerda algún diálogo con Cantarero, dijo: “El me ayuda a sacar el dinero del maletín, de la valija y de la caja; separó el dinero que Genoud me había dicho que tenía que separar y le hago entrega a Cantarero de la suma de cuatro millones trescientos mil pesos”.
Preguntado por S.S. para que diga a quién correspondía la firma que estaba en el papel que le entregó Cantarero, dijo: “Mi impresión era que podía ser de Cantarero pero no lo ví firmar el mismo adelante mío. Además recuerdo que él me dijo que estaban por venir los muchachos. A simple vista no era la firma larga de Cantarero, reitero era un ´gancho´. Dicho papel era una hoja oficio escrita de un sólo lado. A dicho elemento primero lo guardé y con el correr del tiempo le hice entrega del mismo en un sobre cerrado a una tercera persona y en el corto plazo haré entrega del mismo al Tribunal, en el lapso de 48 hs. Ello obedece a no querer comprometer a otras personas”.
Preguntado por S.S. para que diga si su esposa sabía el contenido de las valijas en ocasión de estar en el hotel, dijo: “Que mi esposa lo sabía en cuanto llevé el dinero a mi casa y reitero que eso me trajo un conflicto con mi esposa”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Duré para que diga si ratifica el contenido de la nota glosada en la revista TXT que aportó en el acto, dijo: “Que sí, absolutamente”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Duré si durante la nota con la revista se filmó la entrevista y sabe quien tiene la misma a lo que dijo: “Que se grabó y se filmó la totalidad de la entrevista y está bajo custodia de un escribano público. Juan Carlos Nardelli Mira, titular de los números telefónicos 43719036 y celular 155-1016265”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Dure si puede describir el contenido del papel, los apodos y las cifras que le entregó Cantarero, dijo: “Los nombres que figuraban era ´Choclo´ en alusión a Alasino; ´Beto´ quien era Tell; ´Remo´ quien era Constanzo; ´Julio´, quien creo que es San Millán; Gioja, decía el apellido; Reijer, Senadora por Córdoba y otros que no recuerdo. Los montos oscilaban entres trescientos mil pesos a cincuenta mil pesos”.
Preguntado por S.S., a pedido del Dr. Dure, si tiene conocimiento que los 700.000 pesos que le dio a Genoud iban a ser repartidos y en su caso cómo, dijo: “Cuando yo le entregué los 700.000 pesos él me manifestó que la mitad era para Flamarique”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Dure, si quedo registrada su entrada a la SIDE el día 18 de abril, dijo: “Que no quedó registrada la misma”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Dure, la fecha de la reunión con el Dr. De la Rúa, dijo: “Fue a afines de marzo o la primera semana de abril, no puedo precisar el día”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Garrido, para que diga cómo le consta que hubo un acuerdo entre el bloque justicialista y el Presidente provisional del Senado para cumplir el rol que describe en este acto, dijo: “Hay dos situaciones, por un lado en lo concerniente al gobierno yo dependía directamente de José Genoud, quien era Presidente Provisional del Senado, no podía negarme a hacer esto. En primer lugar por el miedo a quedarme sin el trabajo que tenía, porque ellos me lo plantearon como una cuestión de Estado, era imperioso que tenía que hacer esta operación. Yo dependía directamente de Genoud, era mi jefe inmediato y la otra situación la plantea el justicialismo el cual le manifiesta a Genoud que la persona indicada debería ser yo por la confiabilidad que a ellos le daba. Genoud me dijo que el bloque justicialista, el Presidente de la Nación y él tenia el consentimiento para que yo haga esa operación”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Garrido para que diga si le consta o intuía si hubo alguna conversación previa entre Genoud y el Presidente De la Rúa, dado la vaguedad del concepto “de otras cosas”, dijo: “No me consta, pero tengo la sensación de que habían hablado previamente”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Garrido para que diga si ésta declaración la lleva a cabo con total libertad o recibió algún tipo de llamado para disuadirlo de llevar a cabo esta declaración, dijo: “Que no recibí ninguna llamada intimidatorio; quienes han hablado conmigo han sido ex funcionarios o actuales, quienes me brindaron su total apoyo y la esperanza de que esto se solucione rápidamente. La declaración la presto con total libertad”.
Preguntado por S.S si la salida de su familia del país obedeció a alguna razón en especial, dijo: “Que no querían que ellos sufrieran lo que fue el proceso anterior y no tenia la certeza cómo iba a salir todo esto”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Garrido, para que diga si tiene conocimiento de alguna persona que haya tomado parte de los hechos que describe y tenga la voluntad de declarar, dijo: “Hablé en varias oportunidades con el otro imputado en esta causa, no legislador, quien es Martín Fraga Mancini, quien muchas veces me manifestó el hecho de querer blanquear esta situación, pero hace mucho tiempo que no lo veo. El trabaja en el Senado”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Garrido para que diga si sabía qué era lo que iba a buscar a la SIDE, si sabía que era dinero y quién le dijo que era lo que iba a buscar, dijo: “Sabía que era dinero lo que iba a buscar, sabía cual era el monto y lo sabía a través de Genoud”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Garrido para que se le recuerde el contenido del anónimo glosado en autos y si los senadores allí mencionados son los mismos, cuyos apodos se encontraban en el papel que Cantarero le entregó, dijo: “Conozco de memoria el anónimo y lo único de verdad que tiene el mismo es parte de la reunión con el Presidente en su despacho. Ninguno de los otros hechos que narra el anónimo es veraz”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Garrido para que diga si sabe o le consta si hubo senadores radicales que también cobraron, en su caso los indique, dijo: “No me consta, ya que al único radical que le entregué dinero fue a José Genoud y él manifestó, como lo dije anteriormente, que la mitad era para Flamarique”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Freiler, para que diga si puede describir fisonómicamente al señor de la SIDE que nombró, dijo: “Era una persona de mediana estatura, de tez oscura, con bigotes, de alrededor de cincuenta años. Creo que lo reconocería”.
En este momento del acto el Sr. Fiscal Eduardo Freiler solicita a S.S. se decrete la prohibición de salir del país de la totalidad de los imputados y de las personas señaladas en esta declaración por el compareciente. La querella, a través del Dr. Duré adhiere a esa medida. El Dr. Wortman manifiesta que atento a la manifestación del deponente, que también se encuentra imputado en esta causa, y que su familia se encuentra fuera del país, se autorice al deponente previo debido pedido a ausentarse del país, para tomar contacto con sus seres queridos, todo ello con la debida reserva del caso.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Morín para que diga en relación al ya relatado viaje a Jordania si realizó el mismo con algunos de los senadores mencionados en el papel que el entregó Cantarero y si se efectuó algún depósito en el exterior, dijo: “De los que figuran en el papel de Cantarero sólo viajo el senador Alasino. No le consta que se hayan realizado depósitos en el exterior”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Dure si puede indicar los motivos de sus visitas a los ex secretarios Santibañes y Becerra acaecidos en los años 2000 y 2001, según consta en copia del sumario administrativo remitido por la SIDE a esta Judicatura el 5 de diciembre y si en esas oportunidades vio a al señora Gladys y en que lugar, dijo: “Fundamentalmente es porque después que estalló el tema de los sobornos y mi renuncia como Secretario de la Cámara se me había manifestado que iba a ocupar un cargo de delegado de la SIDE en la Embajada Argentina en Paris. A partir de ahí mis visitas mensuales o cada dos meses a la SIDE. Visitas que quedaban registradas porque me hacía anunciar por la entrada de 25 de mayo. Por otra parte Galdys era la secretaria privada de Santibáñez, dejando la SIDE cuando Santibañes lo hizo”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Duré si conversó con el Dr. Becerra el tema de los sobornos, dijo: “Creo que no estaba al tanto de los sobornos, lo que Becerra quería por mandato del Presidente u otro funcionario era solucionar mi tema laboral. Nunca hablamos con Becerra del tema de los sobornos”.
Preguntado por S.S a pedido del Dr. Dure si le fue entregado algún teléfono, le efectuó algún pago o recibió algún dinero, todo ello de parte de la SIDE, dijo: “Nunca recibí un teléfono por parte de la SIDE, mi teléfono celular me lo daba la Cámara de Senadores y estaba a nombre de la misma. No poseía otra línea celular. Nunca cobré de parte de la SIDE ni nunca se me dio dinero de parte de la SIDE o de otro lado, yo vivía de mi trabajo”.
Preguntado por S.S, a pedido del Dr. Dure si tuvo algún contacto con el Sr. Nosiglia sobre este tema o conoce la participación de éste en relación a este tema, dijo: “Hasta lo que sé y he contado que es la verdad de los hechos, no tengo ninguna constancia que Nosiglia haya participado de alguna negociación”.
Preguntado por S.S. a pedido del Dr. Duré si alguna otra persona tiene conocimiento de este hecho, dijo: “Que no me consta que otra persona ajena a la causa conozco de este tema”.
Preguntado por S.S a pedido de la defensa para que diga si antes de los hechos que narrara era habitual que el deponente concurriere a al SIDE o recibiera llamados de la SIDE a su teléfono celular, dijo: “Antes de esa fecha, abril, mayo no conocía la SIDE; nunca había concurrido”.
Preguntado por S.S., a pedido de la defensa con que otras personas antes de este acto habló o exhibió el documento que le entregara el ex senador Cantarero, dijo: “Hablé con el ex senador Tell, él conocía el hecho de la existencia de este papel”.
Preguntado por S.S. a pedido de la defensa si el hecho que narrara es el único de esta naturaleza que le tocó participar, o intervino en otros, dijo: “Fue el único hecho que participé”.
Preguntado por S.S. a pedido de la defensa, Dr. Wortman Jofre, para que diga así como el Ministerio Público se preocupa que mi asistido no salga del país y no se preocupa por su seguridad cabe preguntarle al deponente si entiende que el Tribunal deba adoptar alguna medida para preservar su integridad física al respecto. Al respecto el Dr. Freiler señala: “Primero: una aclaración pública, en horas de la tarde, previo a este acto nos reunimos en el despacho de la Fiscalía con el Dr. Alemán estando presente el Dr. Delgado y en ese momento le manifesté al Sr defensor la preocupación de la fiscalía por la seguridad del compareciente y en este momento podemos solicitar la seguridad que S.S. estime conveniente. En segundo lugar el Dr. Wortman no solicitó seguridad sino preguntó si creía el deponente que necesitaba seguridad, pudiendo pedirle por si mismo el defensor”. En este acto S.S. dispone: establecer comunicación via fax con la Policía Federal a efectos de imponer custodia permanente al compareciente. Preguntado por Su Señoría para que diga si desea agregar algo mas a lo ya manifestado dijo que no tiene nada más que agregar. Oído lo cual, haciendo saber al imputado las previsiones de los arts. 310 y 316 del Código Procesal Penal de la Nación, Su Señoría dio por finalizado el acto, el que es leído en alta voz por el Actuario, invitándose al compareciente a ratificar el mismo, lo que así hace, firmando para constancia de ello, haciendo lo propio los comparecientes a este acto, después de S.S. y por ante mí, DOY FE.
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