Declararon los rehenes de la “Triple Fuga”
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El primero en declarar fue el ingeniero agrónomo secuestrado por los imputados en la zona rural de Matilde. También declaró el matrimonio de Campo del Medio y el empleado de la arrocera.
Por primera vez se conoció la versión del joven ingeniero agrónomo secuestrado por los hermanos Lanatta y Victor Schillaci la mañana del 7 de enero del 2016, quien pasó con ellos dos días en su departamento del centro de la ciudad.
“Me preguntaron si era gendarme o policía”
El joven recordó aquella mañana: “fui a trabajar al campo como todos los días. Estaciono la camioneta y me dispongo a trabajar, entonces siento una frenada y cuando levanto la vista veo un vehículo de donde se bajan tres personas y avanzan hacia la camioneta, armadas y con chalecos, vestidos de azul y verde. Yo pensé que eran de las fuerzas de seguridad”.
En coincidencia con lo manifestado por Cristian Lanatta en el juicio federal, el joven dijo que cuando lo abordaron en la camioneta que utilizaba para trabajar le preguntaban si era policía o gendarme. “Yo les dije que era ingeniero y que estaba trabajando en ese campo. Entonces me preguntaron a donde vivía, a que distancia estábamos, y que los lleve por caminos que no tuvieran controles ni peajes”.
El ingeniero dijo que empezó a pensar que eran tres personas que había cometido un delito y que estaban fugándose. Finalmente, explica que tras varios caminos rurales ingresaron a la ciudad por la zona norte y antes de ingresar en el departamento les mostró la cochera donde guardaba la camioneta.
Una vez en el departamento, el joven dijo que lo encerraron en una de las habitaciones y que la televisión estaba permanentemente encendida en los canales de noticias. Fue entonces cuando se dio cuenta quienes eran las tres personas que estaban en su casa.
El ingeniero explicó que esos días se comunicó tanto con su padre como con algunos amigos y compañeros de trabajo, siempre controlado por los imputados, “para hacer de cuenta que seguía mi vida normal”. “Ellos estaban permanentemente pendientes de la puerta y de las ventanas” manifestó el joven.
“Yo les preguntaba qué iban a hacer conmigo, ellos me decían que ya se iban a ir. Hasta que una noche entran en la pieza y me atan las manos y los pies y me amordazan. Me dijeron que iban a llamar a mi papá para que me venga a desatar. Se hizo de día, yo hice un poco de ruido a ver si venía alguien, y como no aparecieron empecé a intentar desatarme. Cuando me suelto voy hasta la puerta que estaba cerrada con llave, entonces salí al balcón a pedir ayuda” culminó el ingeniero.
Ante preguntas del defensor Miró, el joven explicó que los tres acusados estaban muy nerviosos, que nunca lo golpearon y que durante el trayecto arrojaron de la camioneta varios objetos, como una conservadora roja, un maletín, diferentes elementos de trabajo, etc.
“Se llevaron la camioneta y encima me la rompieron”
A su turno, la pareja que radica en zona rural de Campo del Medio explicó lo ocurrido la madrugada del 9 de enero, cuando cerca de las 2 de la mañana comenzaron a golpear la puerta de su casa e intentaron ingresar.
La mujer dijo que estaban durmiendo cuando escucharon que golpeaban la puerta, y que intentaban entrar a la casa “entonces yo me apoyé contra la puerta, pero la rompieron y nos redujeron a mí y a mi marido, a punta de pistola, y nos ataron espalda con espalda”.
Una declaración similar realizó el hombre, quien además se lamentó por lo ocurrido con la camioneta: “se la llevaron, y encima la rompieron, la dejaron empantanada”.
Una vez que los prófugos se fueron, ellos lograron soltarse y fueron a la comisaría a realizar la denuncia.
“Mi patrón no quería que vaya a trabajar ese día”
Por último declaró el empleado de la arrocera donde se produjo la detención de Cristian Lanatta y Victor Schillaci, la mañana del 11 de enero de 2016.
El hombre explicó que su jefe le había dicho que si iba a trabajar, lo haga con protección, ya que la detención de Martín Lanatta en esa zona un día antes había generado preocupación en los lugareños.
“Pasé por la comisaría y me dijeron que estaban redefiniendo el rastrillaje. Esperé un rato, y como no vino nadie, entré. Entonces me crucé con los otros dos, me apuntaron, me hicieron bajar del tractor y me llevaron a la zona de vestuarios” relató el testigo.
El joven dijo también que primero no los había identificado como los prófugos porque venían con los chalecos de la gendarmería, hasta que lo apuntaron. Dijo que una vez en el vestuario lo ataron, le pidieron agua y comida y le preguntaron si tenía algún vehículo.
“Después llegaron las Tropas de Operaciones Especiales y yo ya no tuve más contacto con ellos” culminó.
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