DECLARÓ EL SUJETO ACUSADO DE MATAR A GOLPES UN BEBÉ
En las últimas horas el juez de instrucción de la 2da. Nominación de la ciudad de Rafaela tomó declaración indagatoria al sujeto acusado de dar muerte a golpes a Marcos Zapata, una criatura de 20 meses.
De fuentes confiables trascendió que el trámite judicial demandó algo más de dos horas y media, tiempo durante el cual el individuo, de 22 años, habría explicado al juez Mognaschi los “motivos” que lo llevaron a cometer el criminal acto.
De acuerdo con lo que estipula el Código Penal, corresponde una pena de 8 a 25 años de prisión a quien incurra en el delito de “Homicidio”, y en el caso de referencia el juez podría contemplar la posibilidad de incluir algunos agravantes, a la hora de evaluar al procesado.
El horror
Al ser interrogado el individuo comentó que se encontraba al cuidado del niño y debido a que éste empezó a llorar lo tomó de los brazos, lo sacudió para luego hacerlo caer y le aplicó varios golpes.
Una versión dio cuenta de que el individuo habría arrojado hacia las alturas al niño para dejarlo caer y luego aplicarle un puntapié, causándole las graves lesiones que determinaron su deceso.
Poco después, tras haberse levantado la incomunicación, el acusado volvió a su lugar de detención en la Alcaidía de la Unidad Regional V de la Policía provincial.
Gravísimas lesiones
También ahora se conoció el resultado de la autopsia del pequeño Marcos Zapata. Voceros calificados revelaron que el deceso de la criatura se produjo como consecuencia de doble fractura en la base del cráneo (hueso occipital) e intensa hemorragia abdominal a causa de traumatismos severos.
Mognaschi dispuso se concreten varias diligencias y, en ese contexto, policías conversaron con la madre del bebé de 20 meses -una joven, también de 22 años- quien relató que encontró al nene en su cama, inconsciente, por lo que se produjo su traslado a la Clínica.
Poco después, fue detenido el concubino de la mujer, natural de Villa Gobernador Gálvez, aunque residía en la casa de calle Washington.
Conmoción
Como es de público conocimiento el hecho causó un verdadero revuelo en toda la comunidad de Rafaela.
Todo comenzó cuando a la Clínica Parra ingresó una criatura, aparentemente sin vida.
El pequeño y su progenitora habitaban una casa ubicada en calle Washington 1710 del barrio Amancay, y tras el deceso fueron apareciendo en la superficie comentarios en relación con las dudas por el fallecimiento del niño.
Por su parte el médico en turno caratuló lo sucedido como “muerte dudosa”, lo que motivó la intervención del juzgado antes nombrado y la disposición de la autopsia.
Esta práctica médica aconteció en la morgue del Hospital Dr. Jaime Ferré y estuvo a cargo del doctor Rodolfo Arancibia, jefe del cuerpo forense de los tribunales rafaelinos.
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