DECLARÓ ESTELA DE CARLOTTO EN EL JUICIO POR ROBOS DE BEBÉS
La dirigente fue uno de los testigos principales en la jornada en el proceso en el que el Tribunal Federal Oral juzga al ex director general de investigaciones de la policía bonaerense, Miguel Etchecolatz, y el médico de la fuerza, Jorge Bergés.
La actividad se inició esta mañana con la toma de declaraciones a testigos, entre los que también se incluirá el de la hija de desaparecidos entregada en adopción Carmen Sanz.
Carmen Sanz o María de las Mercedes Fernández (su nombre de adopción), nacida el 27 de diciembre del 1977, cuando su madre Aída Celia Sanz estaba detenida ilegalmente en el denominado “pozo de Banfield”, aguardaba esta tarde en el interior de los tribunales cumplir con ese trámite procesal, acompañada por su tío biológico, Carlos Sanz Fernández.
Las audiencias, que comenzaron el jueves pasado, se reiniciaron hoy con la declaración de Oscar Rubén Biorzi, quien firmó el acta de nacimiento de la menor nacida en cautiverio en diciembre de 1977, tras lo cual fue dada en adopción.
Previamente, el tribunal trató un planteo realizado por Carmen Sanz, quien pidió declarar “a puertas cerradas y sin la presencia de los imputados”, y resolvió que, cuando sea su turno, desalojará la sala “de público y periodistas”, pero que los imputados deberán “estar presentes”.
Sin embargo, las defensas de Etchecolatz y Bergés anticiparon que sus clientes “están dispuestos a irse” cuando declare la joven.
También fueron convocados a testimoniar hoy seis peritos químicos y bioquímicos que realizaron el estudio genético que acreditó la verdadera identidad de Sanz, al igual que varios ex detenidos y delegados del Registro de Personas de Quilmes, donde se asentó el nacimiento de Sanz con partidas adulteradas por Bergés.
El Tribunal intenta probar la culpabilidad de Bergés y Etchecolaz en el caso de la hija de Aída Sanz. Cuatro días antes de dar a luz, esta ciudadana uruguaya fue secuestrada y trasladada al Pozo de Banfield, donde nació su hija, quien fue sustraída y entregada por el médico policial Jorge Bergés a un matrimonio que, según se acreditó en la causa, desconocía su procedencia y pensó que estaba realizando una adopción legal.
En el marco de este juicio, se le imputa a Bergés la autoría inmediata de los delitos de supresión de identidad y falsificación de los documentos destinados a acreditar la identidad de la joven. En tanto, a Etchecolatz se le adjudica la autoría mediata del primero de esos delitos por su responsabilidad, dado que fue superior directo de Bergés mientras estaba al mando de la Dirección General de Investigaciones.
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