DEFINEN LOS PLIEGOS PARA LA VENTA DEL BELGRANO
El gobierno nacional definirá esta semana los pliegos para la apertura del proceso de reprivatización del Ferrocarril Belgrano Cargas, una vía de transporte que cuenta con presencia en catorce provincias y un tendido de más de 7.300 kilómetros de trocha angosta.
La licitación concluiría formalmente en septiembre y plantea un esquema de concesión de esta línea con un paquete accionario mayoritariamente en manos privadas, con la Unión Ferroviaria (UF) como socio minoritario y el Estado nacional con la denominada “acción de oro”.
De esta forma, la Secretaría de Transporte se apresta a formalizar el próximo jueves 3 la puesta en marcha de la licitación de la más extensa red de ferrocarril de cargas del país, el cual cuenta con conexión directa con Bolivia y Chile.
En 1999, el Belgrano de Cargas fue transferido por 30 años a un consorcio encabezado por la Unión Ferroviaria tras concretarse dos licitaciones sin que se presentarán interesados por la concesión.
Sin embargo, surgieron dificultades para continuar con la concesión al no cumplir el Estado nacional con su compromiso de remitir 50 millones de pesos anuales -tal como fue acordado en los contratos de concesión– para la mejora de la infraestructura ferroviaria de la línea.
Esto llevó a la Nación y a los concesionarios a impulsar una nueva privatización del servicio, proceso que fue acordado a fines de 2003.
Su listado de clientes está compuesto por empresas tales como la Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill, Cementos Minetti, Quilmes, Citromax, La Plata Cereal, Ledesma, Loma Negra, Massalin Particulares, Pecom Agra, Repsol YPF, Siderar, entre otras.
Para pulsear por el ferrocarril, cuya licitación es manejada por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (Bice) hay dos grupos que mostraron interés: uno encabezado por las aceiteras Bunge y General Deheza, y otro por Cargill y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). Pero también se interesaron operadores internacionales de Estados Unidos, Brasil y España.
Muchas de las firmas que hoy son clientes del ferrocarril han mostrado interés por la posibilidad de reducir sus costos de transporte a partir de la utilización de una red ferroviaria más eficiente, por tal motivo -según trascendió- muchas de estas compañías admitieron que estudiarán la posibilidad de participar en la licitación.
En la actualidad, debido a la problemática que enfrenta en materia de infraestructura y mantenimiento de la red, el Belgrano Cargas transporte cerca de un millón de toneladas anuales, hecho que -según los actuales concesionarios- se justifica por el bajo número de locomotoras que presenta la línea.
La cifra total de productos transportados durante el 2003 dista de los más de cuatro millones de toneladas que llegó a transportar durante la década del setenta.
En el 2003, un informe de la Auditoría General de la Nación advirtió sobre los “serios incumplimientos” que presentó la línea Belgrano Cargas en materia de inversiones, condiciones que dejaban abierta la rescisión del contrato. El ferrocarril despertó un renovado interés debido a la expansión de la frontera agrícola.
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