DEFINIERON LA AGENDA DEL CANJE: ARRANCARÁ EL 15 DE NOVIEMBRE
Economía y los bancos asesores diagramaron ayer la que ya podría considerarse la “agenda definitiva” para poner en práctica el canje de los 152 bonos en default por los nuevos papeles que recibirán los bonistas que acepten la propuesta argentina. Se estima que los bonistas podrán informar que aceptan el canje entre el 15 de noviembre y el 17 de diciembre.
Los banqueros acudieron ayer a la Secretaría de Finanzas, donde fueron recibidos por el secretario, Guillermo Nielsen, y su estrecho colaborador Guillermo Palla. Nielsen, recién llegado de Nueva York, se mostró “muy optimista” por la marcha del proceso, según le comentó a este diario uno de los convocados. Hasta se habría permitido algunas bromas que tenían como destinatario a Nicola Stock, el representante de los bonistas que amenaza con trabar el canje en la Justicia de los Estados Unidos.
Como anticipó este diario la semana pasada, los funcionarios ratificaron que no se modificó la oferta presentada el 1º de junio.
Lo que quedó en concreto del encuentro fue esto:
El Gobierno estará presentando la oferta definitiva ante la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC) en algún momento de la semana que viene.
Suponen que el trámite de aprobación por parte de ese organismo no debería insumir más de una semana. Nielsen adelantó que la SEC daría una autorización que tendría validez por un año. De modo que el Gobierno podría lanzar nuevos bonos durante todo el 2005, quizá para una posible segunda etapa del canje, por ejemplo.
Las dos primeras semanas de noviembre estarán dedicadas a realizar las presentaciones al mercado, o “road shows”. No están definidas las ciudades.
El canje, formalmente, arrancaría el 15 de noviembre y se extendería durante cinco semanas, hasta el 17 de diciembre. En ese lapso los bonistas que acepten la oferta argentina deberán manifestar por su aceptación ante los bancos colocadores.
Entre el 20 de diciembre y el 7 de enero del año próximo se realizaría el “delivery” electrónico de bonos; es decir, cada acreedor transferirá sus viejos bonos en default y se le acreditarán los nuevos papeles.
Además de la agenda, se terminó de redactar un contrato de adhesión que estará a disposición de cualquier banco o agente bursátil que quiera participar como agente de canje.
Nielsen, como anticipó este diario la semana pasada, confirmó que para presentarse al bono “cuasi par” en pesos se deberán acreditar bonos en default por 250.000 dólares, o su equivalente en pesos u otra divisa. Los bonos cuasi par (que irán a parar mayoritariamente a manos de las AFJP) no cotizarán en el mercado durante el primer año a partir de su emisión.
También se confirmó que los bonistas tendrán prioridad para elegir el bono que prefieran sólo hasta 50.000 dólares.
En los próximos días habrá nuevas reuniones, estrictamente técnicas, pero con la gente de la Caja de Valores, que será la encargada de registrar el canje. Esto es importante, sobre todo, para los acreedores que tengan registrada su tenencia de bonos en la Caja. Y para los bancos locales, porque sólo podrán realizar el canje de esos bonos.
Los bancos no atenderán a los denominados “inversores institucionales”, como las AFJP, las aseguradoras y los fondos comunes de inversión. Con ellos tratará directamente Economía.
El escenario trazado ayer coincide con los dichos del martes del presidente Kirchner, quien vaticinó que “pronto” se habrá resuelto el problema del default.
Este contenido no está abierto a comentarios

