“DEL DINERO Y EL RESPETO ESTOY PROFUNDAMENTE AGRADECIDA, PERO A MI LO QUE ME HACE FELIZ ES ACTUAR"
_Primero que nada, felicitaciones por el premio.
Muchas gracias. Es el tercer ACE que gano, estoy muy contenta. Los dos primeros fueron como actriz protagónica por “La cena” de Roberto Perinelli y por “Corpiñeras” de Miriam Ruso. Y en esta obra, que protagoniza Cecilia Roth, me tocó el de reparto.
_Uno por ignorancia tiende a desmerecer el rol del actor de reparto, pero muchas veces aquellos papeles son los que soportan la obra.
Bueno en el teatro no hay pequeño roles sino actores pequeños. Mi rol es maravilloso en la segunda obra que escribió Oscar Martínez que se llama “Días contados”. En realidad mi personaje, Carmen, entra en la página veintitrés del libreto, pero se habla todo el tiempo de mí porque vengo a ser la madre de Cecilia Roth y de Carlos Santamaría, y Gustavo Garzón es mi ex yerno. La obra es extraordinaria.
–Lamentablemente nosotros no la pudimos ver todavía en Santa Fe, pero me imagino que vendrán el año que viene.
No, no creo que salgamos de gira. Es una verdadera lástima, pero Oscar Martínez dijo que no cree que hagamos giras, porque esta obra tiene una escenografía muy compleja, que sería muy difícil de trasladar.
_Sabe lo que me estoy acordando Claudia, si no me equivoco usted participó de una comedia sensacional en calle corrientes que se llamaba “Entretelones”, con Gianni Lunadei.
Sí, claro, en el año 84’. Actuaban Gianni Lunadei, Alberto Argibay, Beatriz Taibo, Reina Reech, Mario Pasik. La obra contaba la historia de un grupo de actores ensayando y en el segundo acto se veía la parte de atrás del escenario, las conversaciones de los actores y las corridas para entrar a escena.
_Y las peleas y las envidias.
Quizás ustedes no se acuerdan pero había venido un director inglés a poner en escena esa obra, Alexander Herold, de quien yo aprendí una frase que me sirvió para toda mi vida. El decía: “En esta obra hay que poner energía, disciplina y concentración”. Y él, como se volvía a Londres, nos había hecho pintar esa frase en un bastidor, y yo me hice hacer una réplica y desde el año 84’ en todos mis camarines esta presente esa pintura.
_Claudia, ¿Usted es francesa?
No, en realidad yo nací aquí en Argentina. Mis padres llegaron en el 39’ al país, mi mamá era francesa y mi papá, fue un ruso, que vivió veinte años en Francia donde se casó con mi madre. En Francia tuvieron a mi hermana Michelle pero yo nací en Buenos Aires en el 40’.
_ ¿Usted vivió en Francia un tiempo?
Cuando yo tenía ocho años nos fuimos seis meses a Francia a ver a mis abuelos y a mis tíos después de la guerra. Y a los veintiuno tuve una beca para estudiar en Francia durante diez meses pero me quedé un año y medio.
_ ¿Aquella estadía en Francia fue como reencontrarse con los orígenes?
Sí, bueno, aquellos tiempos de estudio me la pasaba ocho horas por día en el centro dramático de París, viendo muchísimos espectáculos, pero nunca pensé en quedarme allá siempre quise volver. A mi me gusta muchísimo este país, si bien soy primera generación me siento muy argentina y tuve la suerte que mis hijos nunca hablaran de irse.
_Claudia, ¿Es verdad aquella anécdota que cuenta que cuando usted tenía seis o siete años vio a Lolita Torres y aquel día nació su vocación por el teatro?
Sí, mi mamá me llevó al Tronío, y allí estaba Lolita Torres que tenía diez años más que yo, y la vi cantar y me encantó. Me acuerdo que eso fue muy impactante para mí. Lolita era una cantante extraordinaria, que con los años cada vez cantaba mejor.
_Y aquel día usted dijo: “Yo quiero dedicarme a esto”.
Y sí, pero yo siempre en casa jugaba a disfrazarme, a cambiar de personajes y en el colegio siempre me elegían para cantar, para bailar. Yo tuve una vocación muy temprana y por suerte mis padres jamás intentaron torcerla. Me apoyaron en todo lo que quise, así como mi hermana Michelle es pediatra y estuvo toda la vida en el hospital de niños, yo tuve mi vocación por el arte, y nuestros padres nos acompañaron en todos nuestros deseos.
_Le hago una pregunta que tal vez le resulte un tanto odiosa. ¿Usted tiene la misma sensación que nosotros en relación a que en los últimos años fue finalmente reconocida? Da la sensación que en los últimos diez años la empezaron a tomar en serio.
Sí, es verdad, pero yo me sentí seria durante toda mi trayectoria aún haciendo café concert, que he hecho tantos y cuando he estado en revista con Gasalla. Con Antonio fue la única revista que yo hice, porque a veces hablan de mí como vedette como si yo hubiese estado años y solo fui vedette de Gasalla en el año 79’ en el Maipo. Pero es verdad que en los últimos años he conseguido los roles de mayor envergadura, y es fantástico que haya sido así. Porque ya a los 66 años no si convendría que me hiciera la linda (risas).
_ En la televisión de los últimos años ha realizados trabajos actorales en ciclos de mucho prestigio. Hoy usted está protagonizando “Al límite” con Nicolás Cabré. Es impresionante la factura de esta ficción.
Es un ciclo de 13 capítulos unitarios donde en cada uno hago un rol diferente. Me encantó hacerlo, lo disfruté muchísimo.
_Que bien le sale la villana.
(Risas) Es que estaba un poco cansada que me dieran siempre las buenas, como la madre de Resistiré. Y yo como actriz puedo hacer de todo, no solo la buena.
_Ahora que lo nombra, que increíble que fue el impacto que tuvo Resistiré sólo comparable con lo que está generando Montecristo.
Es verdad, que increíble ¿no? Son dos novelas que la gente seguía con pasión. Uno de los autores de Resistiré que es el autor de Montecristo, Marcelo Camaño, escribió el año pasado “Doble vida”, que si bien no tuvo tanto éxito, pero mi rol, el papel de Ángela, es el mejor rol que tuve en la televisión. Era un rol extraordinario. Lo que pasa es que en esas novelas trabajé con muchos compañeros de teatro y realmente se nota mucho la diferencia. Mi actual compañero, Nicolás Cabré, ha hecho cosas muy buenas en teatro, ha estado con Alcón, con Darin, con nuestros mejores actores.
_Claudia, ¿Hoy usted ha logrado vivir bien de su profesión?
Yo toda la vida viví bien de mi trabajo, en mi juventud tuve épocas de gloria donde ganaba muchísimo, pero después cuando el tiempo empezó a pasar yo me di cuenta que no era necesario seguir conservando grandes casas y yo me fui achicando y vivo en un ambiente divino desde hace trece años y soy totalmente libre. Porque un actor no tiene que estar pendiente de las cuentas, tiene que tener su mente libre para la creación.
_Usted es una mujer que afortunadamente fue puesta por el público en el lugar que ocupa, porque una cosa es la fama y la popularidad y otra cosa es el prestigio.
Todo lo que yo he logrado es en base al trabajo y a la dedicación. La actuación es mi gran pasión, y yo nunca sentí que no estaba ocupando el lugar que me merecía. A pesar de mis cuarenta y ocho años de profesión, he conservado la curiosidad por los diferentes roles y lo hago siempre con la inocencia de la primera vez. Me considero una privilegiada de haber hecho toda la vida lo que me apasiona. Del dinero y el respeto estoy profundamente agradecida, pero a mi lo que me hace feliz es actuar.
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