DENUNCIA ESTADOS UNIDOS UN "GIRO A LA IZQUIERDA" DE LA ARGENTINA
Estados Unidos está “decepcionado” con la política exterior argentina y cree que ha dado recientes muestras de un “giro hacia la izquierda”, según resaltó ayer con preocupación el subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos Hemisféricos, Roger Noriega, durante una conferencia en el Consejo de las Américas, en Manhattan.
“Ha habido incidentes, instancias particulares en las que hemos estado decepcionados con las decisiones de las autoridades argentinas”, dijo Noriega, uno de los representantes del ala más dura del Departamento de Estado.
“He notado que la política argentina parece haber hecho un giro hacia la izquierda. Y es desconcertante porque la Argentina es un país importante que debería estar con nosotros en la promoción de los derechos humanos y la democracia -señaló-. Cuando el canciller Bielsa (Rafael) viajó a La Habana y no se reunió con ninguno de los disidentes eso envió una muy mala señal para la política exterior argentina.”
Fiel a su estilo frontal, Noriega mencionó también como “incidentes” que preocupan a la Casa Blanca la entrevista que mantuvo, en noviembre último, el mandatario argentino con el líder cocalero rebelde de Bolivia, Evo Morales, en momentos en que ese país salía de una profunda crisis política tras la convulsionada partida del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y la asunción de Carlos Mesa.
“Ahora es más importante que nunca respaldar al presidente Mesa y no a aquellos que buscan su caída y están fuera de la ley”, destacó Noriega, delante de medio centenar de hombres de negocios, académicos y diplomáticos, entre los que se encontraban el cónsul argentino en esta ciudad, Juan Carlos Vignaud, y el nuevo embajador ante las Naciones Unidas, César Mayoral.
Ante la sorpresa que provocaron entre los presentes sus declaraciones, Noriega aclaró que no se trata de que Estados Unidos le esté diciendo a la Argentina qué es lo que debe hacer: “Es importante notar que se trata de un país independiente y que tiene una política exterior independiente, con su propia toma de decisiones, pero como amigos podemos diferir”, dijo, y agregó que su país “francamente” quiere que la Argentina “tenga una política exterior robusta y de principios”.
Pero la renovada relación de Buenos Aires con el gobierno de Fidel Castro volvió a surgir luego como el elemento que más inquietudes despierta en Washington.
Cuando uno de los presentes le preguntó sobre una supuesta invitación argentina a que Cuba sea parte del Mercosur, Noriega respondió que “la Argentina debería al menos mantenerse fiel a sus propios compromisos y a sus propios vecinos”, y subrayó que el Mercosur tiene una cláusula democrática.
También se refirió luego a la condena que Estados Unidos busca para el régimen cubano en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra, a la que el embajador argentino en Cuba, Abraham Taleb, ya ha adelantado que la Argentina se abstendría. Para Noriega, es “una lástima” que un país como la Argentina, con los abusos a los derechos humanos que ha sufrido, no promueva su defensa y respeto en los foros internacionales.
SOBRE LA DEUDA
De parte de los empresarios y banqueros reunidos en los elegantes salones del Consejo de las Américas, sobre Park Avenue, Noriega también enfrentó preguntas en torno de la posición de la Casa Blanca respecto a la supuesta falta de voluntad de Kirchner por renegociar la deuda con los acreedores privados.
Tras destacar el papel “muy constructivo” que jugó Bush en la negociación para que la Argentina llegase a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el funcionario indicó que es particularmente importante que se resuelva la negociación con los acreedores privados para que el país pueda disfrutar de un crecimiento económico sostenible.
“Es importante que se trate el tema de la deuda porque la Argentina necesitará acceso a los mercados de capitales -dijo-. Entendemos que el presidente Kirchner tiene prioridades en su agenda económica y financiera que debe atender, pero creemos que es igualmente importante en términos de la salud económica y de la recuperación de la Argentina que el asunto de la deuda sea manejado de una manera seria y responsable. Creo que ellos también lo entienden, no quiero dar la impresión de que Estados Unidos los está presionando, sino que es un consejo de amigo que busca la recuperación de esa economía.”
Al tratar los problemas que afectan a otros países, lo que más sorprendió durante la presentación de Noriega fue el marcado acento en contra de Cuba en su discurso. Reconocido anticastrista, el subsecretario de Estado llegó esta vez a asegurar que es preocupante “el involucramiento de Cuba en el apoyo de elementos en varios países que buscan desestabilizar gobiernos democráticamente elegidos”, pero no dio nombres.
Aclaró que no está contemplando una respuesta militar, pero que está trabajando con países vecinos “para monitorear en qué anda Castro, sus últimas aventuras”.
Y agregó: “Sabemos que está en sus últimos días y quizá se siente nostálgico de los días en que era un actor importante en las Américas; ahora es un acabado y viejo dictador que no tiene mucha sombra”.
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