DENUNCIA POR ROBO EN SAUCE VIEJO EXPLICARÍA AGRESIÓN A BALAZOS
En la edición del último martes dimos cuenta de un incidente suscitado en Sauce Viejo entre el sereno de una arenera y su empleador, atacado y herido éste último con un disparo de escopeta.
Entonces el empresario entrerriano Aldo Todoni y el sereno José María Ortiz fueron presentados como agredido y agresor, respectivamente, no obstante una nueva versión de los hechos parece indicar que ambos hombres se atacaron mutuamente con empleo de armas de fuego.
El penalista Ricardo Bernárdez Varela dijo que Ortiz, su defendido, habría accionado su escopeta cuando Todoni lo atacó con un revólver 38 largo. Las armas, una de ellas con cápsulas servidas en el tambor, serían secuestradas en la escena por los agentes de la URI.
Luego, la causa por la cual Ortiz y Todoni se enfrentaron no hallaría explicación en diferencias surgidas entre empleado y empleador por cuestiones laborales como se publicó en un primer momento, sino en una denuncia que el primero presentó contra el segundo en sede policial.
Se sabe ahora que la exposición que Ortiz hizo en la Subcomisaría 19a. de Sauce Viejo alude a misteriosas y reiteradas desapariciones de bienes que desvelan a empresarios y vecinos de la población costera. Los dichos de Ortiz tanto comprometerían al empresario como al titular de la comisaría, quien habría hecho oídos sordos a sus palabras.
Precisamente, la inacción policial permitiría entender por qué Ortiz acudió a la Dirección de Asuntos Internos. Allí, días antes del grave incidente que lo tendría como protagonista, el sereno señaló el sitio donde podrían hallarse valiosos elementos -postes de quebracho, cañerías y llaves exclusa, entre otros-, sustraídos en perjuicio de distintas empresas radicadas en el parque industrial.
Así es como en Asuntos Internos se estarían instruyendo actuaciones sumarias que involucran seriamente a un oficial de la URI, un comisario que lejos de actuar como correspondía, habría reunido a denunciante y denunciado para que éstos llegaran a un acuerdo amistoso.
Esta intrincada historia que compromete a un empresario dueño de una arenera, emplazada a espaldas del parque industrial santafesino y también en la vecina capital entrerriana -donde además explotaría un desarmadero-, se da en el marco de sospechas permanentes que afligen a los vecinos de Sauce.
Esas sospechas, que en repetidas oportunidades han deslizado públicamente quienes sufren delitos contra la propiedad, recaen precisamente sobre propietarios de chatarrerías y desarmaderos, como también sobre los distintos funcionarios policiales, que en la zona jamás se percataron de los saqueos, ni siquiera del más escandaloso de todos ellos, el gigantesco robo de los galpones de Fiat.
En la causa por tentativa de homicidio que supuestamente tiene al empresario Todoni como víctima y al sereno Ortiz como victimario, serían llamados a declarar ante el juez instructor los empleados de la planta y también los tripulantes de un barco arenero que habitualmente hace escala en el lugar.
El empresario Todoni, herido en la cabeza cuando el incidente registrado junto a la casilla de madera donde vivía Ortiz, habría rodado barranca abajo para caer en las aguas del río, precisamente en momentos que la embarcación cargaba materiales en el lugar.
Voceros de la URI dijeron que -según fuentes médicas- la vida del empresario no estaba en peligro y que las heridas que sufrió, y contra lo que se pensó en los primeros momentos, sólo eran de carácter leve.
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