Denuncian a la Gendarmería por presuntas privaciones ilegítimas de la libertad de niños y adolescentes
La denuncia fue presentada por la Procuraduría de Violencia Institucional; se trata de al menos 18 casos que habrían ocurrido entre septiembre de 2013 y octubre de 2014.El titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Miguel Ángel Palazzani, y el Coordinador del Área de Violencia Policial, Maximiliano Medina, denunciaron ante la Cámara en del Crimen “la posible participación de funcionarios públicos en relación a hechos cometidos contra niños, niñas y adolescentes por personal de Gendarmería Nacional que trabajó en el Operativo Cinturón Sur, entre septiembre de 2013 y octubre de 2014”.
Se trata de al menos “18 hechos que habrían constituido privaciones ilegítimas de la libertad” de menores de edad, según explica la denuncia, publicada en el sitio Fiscales.
“La privación ilegal de la libertad se produjo al detener a niños, niñas y adolescentes en los barrios porteños de Villa Lugano y Villa Riachuelo y trasladarlos, en algunos casos durante horas, a lugares descritos como ‘garitas’ o ‘playones’ no habilitados para tal fin, en lugar de conducirlos directamente al Centro de Admisión y Derivación Inchausti (CAD)”, sostiene la denuncia. que fue presentada ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, tras la realización de una investigación preliminar.
“Es dable formular la hipótesis que existe pleno conocimiento de estos delitos entre los propios funcionarios de la fuerza y las autoridades de Gendarmería Nacional que actuaron en el marco del operativo Cinturón Sur en el período señalado”, sostuvieron Palazzani y Medina.
Uno de los testimonios recopilados por la investigación sostiene que: “a los chicos los llevaban a la garita y le realizaban apremios ilegales, desde físicos hasta psicológicos, como por ejemplo hacerles hacer saltos ranas, en calzoncillos, cantar el himno nacional, a Sarmiento, si se equivocaban les pegaban, en algunas ocasiones con personal femenino presente, amenazas, inclusive, con que los iban a tirar al río, además de malos tratos por el color de piel, entre otras cosas”.
Fuente: La Nación
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