DENUNCIAN A UNA COMISARIO MAYOR POR ACOSO SEXUAL
Una comisario mayor, de 47 años, la primera mujer en la historia de la policía bonaerense en llegar a tan alto cargo en el escalafón de la fuerza, fue denunciada por un oficial subalterno de 29, por defraudación y, además, por acoso sexual.
Ante la denuncia, la Dirección de Asuntos Internos decidió abrir un sumario administrativo, impulsó una denuncia penal y decidió separar preventivamente del cargo a la oficial.
El fiscal platense Víctor Violini comenzó a investigar la veracidad de las imputaciones. Fuentes judiciales dijeron que la presentación donde se imputa acoso sexual a una mujer policía “no tiene precedente”.
De acuerdo con la denuncia, a la que accedió LA NACION, el martes último se presentó en la Dirección de Asuntos Internos el oficial subinspector Walter Braga, quien denunció por distintos delitos a su jefa, la comisario mayor María Rosa Zamarripa, a cargo de la Dirección de Gestión del Personal Policial Herido y Fallecido en Actos de Servicios.
En febrero último, según confiaron fuentes de la gobernación bonaerense, Zamarripa fue propuesta por la Junta de Calificaciones de la policía al más alto rango que jamás tuvo una mujer en esa fuerza. Es más: se agregó que de aquí a tres años podría haber llegado a comisario general, la jerarquía máxima de la institución, y así formar parte de la plana mayor de la policía.
Desde agosto de 2002, según la denuncia, el oficial dijo que comenzó a “ser acosado sexualmente y psicológicamente” y que la coacción siempre comenzaba cuando lo citaba, a solas, en el despacho de su jefa. Que de una conversación laboral trivial ella la llevaba a otra, con tonos eróticos. Según sus dichos y siempre de acuerdo con lo que figura en el expediente oficial, la comisario mayor se dirigió a él en varias oportunidades, con frases tales como: “Hoy tiene un tiroteo. ¿Comió nueces?”; “¡Uyy… cómo estás hoy…!” ; “Usted es un oficial lindo y pintón”; “Usted da para más. Yo le puedo dar una mano”.
A principios del corriente año, se expresa en la denuncia, Braga no soportó más la situación y decidió pedirle por escrito a su jefa el traslado a una comisaría de la zona norte del conurbano. Agrega que, al estudiar su pedido, Zamarripa lo llamó y “colocándose la lapicera en la boca en forma provocativa” le dijo: “Si usted quiere el traslado, ya sabe lo que tiene que hacer…”
Según confiaron fuentes policiales, Braga es un hombre sencillo, que vive con su familia y tiene novia. Además, es considerado un buen oficial en la fuerza y tiene distinciones por algunas de sus investigaciones.
El oficial, en su relato, dice: “Quise ponerle freno a sus intenciones, pero la comisario mayor se ponía iracunda, me sobrecargaba de trabajo o me cambiaba de guardia, cambiándome del horario de noche al de la mañana, como si nada”.
Braga agregó que cuando trascendió el asunto en su oficina se sintió “destruido, no rendía en el trabajo, generándome un trastorno para con mi familia y con mis compañeros de trabajo, con mis amistades y con mi novia. La comisario mayor me trataba de mogólico, imbécil y tarado”.
Al insistir en su traslado a otra dependencia policial, el denunciante afirma que Zamarripa se mostró irascible y, siempre según la denuncia, le contestó: “Yo lo voy a trasladar donde yo quiera, no donde usted pida o solicite”. Agregó también que el lunes último, a las 19.50, su jefa lo llamó a la oficina y lo amenazó sin medias lenguas: “Lo voy a perjudicar. Yo tengo los suficientes contactos políticos para perjudicarte en toda la carrera. Vas a ver lo que es un comisario mayor. Todavía me quedan cuatro años de carrera. Vas a tener novedades y duras consecuencias, estúpido, mogólico e impertinente”.
Respecto del aval político de Zamarripa, fuentes del Ministerio de Seguridad dijeron que lo desconocían y que sólo sabían que su marido, contador, desempeñaría tareas en el Tribunal de Cuentas.
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