DENUNCIAN CASOS DE ABIGEATO EN FIRMAT
Reclaman medidas de seguridad y anunciaron una reunión con entidades agrarias, autoridades locales y la policía. “Es llegar al campo y encontrar las vísceras del animal faenado. En la última década no hubo un año en que dejaran de robarme”, comentó uno de los afectados.
Laureano Rodríguez, Hilda Giner y Eduardo Menna, agrupados en Federación Agraria Argentina, dieron cuenta de algunos de sus experiencias. “Entran y se llevan lechones, corderos, faenan vaquillonas y novillos, y hasta se llevan aperos o herramientas”, comentaron. Al parecer, la carne robada se comercializa a mitad de precio en un virtual mercado negro. “Se llevan lo que encuentran, no les importa si es un pequeño productor”, añadieron.
Para los portavoces de los productores damnificados, los cacos tienen distintas especialidades. “Hay quienes se dedican al abigeato que apuntan al ganado mayor y otros se llevan herramientas”, comentaron y agregaron que en algunos casos los ladrones se desplazan a caballo o en bicicleta, y durante el día simulan ser cazadores. Una vez sacrificado el animal elegido, se llevan los trozos más importante de carne.
Los mejores cortes
“Si son animales muy pesados sólo se llevan los cuartos traseros y delanteros y el resto queda tirado”, describieron. Además, dijeron que quienes se dedican al abigeato no son desconocidos. Es más, en alguna oportunidad cayeron detenidos. “A pesar de que uno de ellos tiene 17 causas pendientes, algo está fallando”, dijeron.
Un año atrás, lograron montar un operativo de vigilancia turnándose siete productores por noche, acompañados por un policía. “Pero eso no siguió adelante por problemas ajenos a nosotros”, enfatizaron. A Rodríguez en la última década ya le faenaron unos 22 animales todos de ganado mayor y algunos muy difíciles de reponer. En lo que va de este año y para no romper la estadística, ya lleva un animal muerto a manos de los delincuentes.
En el caso de Giner y Menna, los ladrones los visitaron días antes de las fiestas de fin de años y se alzaron con lechones y corderos. “Ya tenemos cuatro denuncias asentadas. En una oportunidad cortaron los alambrados, entraron a la casa y hasta se llevaron los aperos del caballo, después volvieron por aves de corral, estamos cansados”, enfatizaron. Pero hay otros productores más perjudicados, “hubo casos de robo de hasta dos animales por noche”, acotaron. Para los productores, el que compra la carne robada a bajo precio es “un cómplice”.
Este contenido no está abierto a comentarios

