DENUNCIAN FALENCIAS EN UN EDIFICIO EN CONTRUCCIÓN DE JUNIN AL 3.100
Tras cortarse un tensor, cayó un obrero desde el segundo piso del edificio que se construye en Junín al 3100. El accidente ocurrió este martes. Rebotó primero en la bandeja de protección de chapa y madera, que no resistió al impacto y terminaron deslizándose hacia un pasillo lindante. El obrero salió ileso y, afortunadamente, nadie transitaba por el corredor por lo que no hubo que lamentar víctimas.
“La función de esa bandeja es proteger de la posible caída de elementos mientras avanza la construcción pero las chapas están en mal estado y se quebró; más de cinco tablones de madera de los andamios quedaron en el pasillo junto a las chapas”, aseguró Nora Mauro, vecina.
“Gracias a Dios no había nadie, hacía cinco minutos había entrado una persona”, agradeció.
Quienes viven en las casas contiguas padecen este tipo de inconvenientes que ponen en riesgo la integridad física desde hace tiempo. “No es la primera vez que pasa”, afirmó Nora ofuscada.
La enumeración de hechos que sigue a continuación, al menos, preocupa. Durante los ocho meses de obra han caído: además de ladrillos, un martillo neumático de 44 centímetros (tipo maza); un puntal en forma de T de madera maciza de 1,80 metros cayó a las 17.30 de una tarde de verano sobre una pileta; una escalera se enterró unos 30 centímetros en un patio a las 22.30, a las pocas horas de haber culminado un festejo familiar. Los vecinos guardan fotos y hasta se labró un acta notarial para dejar constancia de los incidentes.
“No podemos esperar que maten a alguien” aseguró Nora, para quien es evidente que “algo está fallando y hay cosas que no están funcionando correctamente: o las medidas que toma la empresa no son suficientes o la Municipalidad no tiene reglamentaciones adecuadas para proteger”.
En las próximas horas los vecinos presentarán un reclamo formal ante la Dirección de Edificaciones Privadas de la Municipalidad.
LA VOZ DE LA CONSTRUCTORA
Luis Dubner, a cargo de la obra, minimizó lo sucedido ayer y aseguró que “fue un accidente menor y el operario siguió trabajando por la tarde”.
El empresario explicó que “tomamos todas las precauciones para minimizar estos hechos, hicimos una defensa y colocamos media sombra vertical pero estamos trabajando en altura y no podemos garantizar el 100 % de seguridad porque ocurren cosas que son inevitables, hay cosas que caen por el viento o por accidente”.
Con respecto a los controles que recibe, Dubner dijo que “las inspecciones son permanentes, cada 15 días”, tanto de Seguridad e Higiene como de la Municipalidad. “Creemos que cumplimos con todo”.
Este contenido no está abierto a comentarios

