DENUNCIAN QUE FUNCIONARIOS DE CARLOS MENEM COBRABAN $50 MIL DE SOBRESUELDOS
El ex secretario privado de un alto funcionario del Gobierno de Carlos Menem aseguró hoy que María Julia Alsogaray, todos los ministros y algunos secretarios de aquella administración cobraban mensualmente “50.000 pesos ó dólares” de sobresueldo sin firmar recibo alguno en las oficinas de la Jefatura de Gabinete.
Roberto Martínez Medina, secretario privado del ex ministro de Justicia Raúl Granillo Ocampo, confesó que él mismo iba y retiraba la plata “en billetes moneda nacional” e identificó a Rodolfo Aiello, quien era secretario del entonces jefe de Gabinete Jorge Rodriguez, como el funcionario que se los entregaba en sus oficinas del noveno piso del edificio de la ex Somisa, ubicado en la esquina de las porteñas avenidas Belgrano y Diagonal Sur.
Martínez Medina declaró hoy en forma testimonial en el juicio oral contra Alsogaray por presunto enriquecimiento ilícito.
El testigo precisó que una vez cobrada esa suma se la entregaba en mano a Granillo Ocampo “cuando volvía al despacho de jugar al tenis” y denunció que con esos fondos quien era su superior “compró tres pisos nuevos de 200.000 dólares cada uno para sus hijos” en la calle Libertad y la avenida Libertador y “mejoró su bodega de La Rioja”.
En ese momento, los jueces del tribunal oral federal cuatro a cargo del juicio por enriquecimiento ilícito contra Alsogaray se removieron inquietos en sus sillones y concentraron su atención en el testigo, mientras la ex polifuncionaria menemista giró su cabeza hacia el público con gesto exultante en busca de su sobrino, Francisco.
Cuando los jueces le preguntaron al testigo cómo se había enterado de ello, detalló que “yo estaba presente cuando Granillo Ocampo le decía a la secretaria Graciela Ponte de Laza que pagara la cuota de los pisos”, además de recordar que por ello en el juzgado federal de Norberto Oyarbide hay una causa por enriquecimiento ilícito contra el ex secretario y ministro de Menem.
Martínez Medina precisó que los sobresueldos correspondían a “todos los ministros del Poder Ejecutivo Nacional y los secretarios u organismos descentralizados que dependían de la Presidencia de la Nación”, como la medioambiental, el PAMI, e incluso recordó que se cruzaba con los secretarios de esas dependencias al ir a cobrar.
“A veces en el ascensor de Jefatura de Gabinete coincidíamos varios secretarios privados de ministros y se hacían chanzas. Me acuerdo que a mí me dijeron ‘Vos también venis a cobrar tu parte’ y yo pensaba: Ojalá, qué bien me vendría esta plata para pagar la hipoteca de mi casa”, se quejó el testigo.
Aunque Martínez Medina dijo que el cobro se hacía en las oficinas de la Jefatura de Gabinete, los jueces le preguntaron si conocía de dónde provenían los fondos para esos sobresueldos y el testigo contestó en forma negativa.
Finalmente, el ex secretario ministerial denunció que en 2001 “fui secuestrado por dos tipos y me dijeron lo que no tenía que decir: los sobresueldos de Granillo Ocampo, qué había pasado con las cárceles, que él tenía ñoquis, que él cobraba dinero” y consultado por qué lo habrían amenazado señaló que “para que no se escarbara y se pusiera en una situación judicial comprometida al ex ministro”.
El principal testimonio de la sexta audiencia del juicio de alguna forma beneficia a Alsogaray en el proceso por supuesto enriquecimiento ilícito puesto que ella consignó en su declaración jurada de bienes lo percibido como sobresueldos para justificar su alto nivel de ingresos en los años de funcionaria pública, estimaron fuentes judiciales.
En el requerimiento de elevación a juicio, el fiscal Oscar Amirante, recordó que la ley secreta 18.302 sobre fondos reservados estipula que ese dinero solo podrá gastarse en partidas de caracter reservado o secretos, y estableció que a la secretaría medioambiental no le fueron asignadas partidas destinadas a fondos reservados durante el Gobierno Menem.
Tras el testimonio de Martínez Medina, el fiscal Amirante solicito al tribunal que cite a declarar como testigo al ex jefe de Gabinete Jorge Rodríguez y dos de sus ex secretarias así como que se localice a Leonardo Aiello, quien estaba citado a testimoniar este jueves pero no pudo ser localizado por la Justicia para notificarle de esa obligación.
Antes del testimonio del ex secretario del riojano Granillo Ocampo, declararon dos amigos de Alsogaray convocados por pedido de la defensa de la ex polifuncionaria y, aunque no aportaron nada decisivo para el proceso, revelaron aspectos de su vida privada.
“El productor Daniel Tinayre en 1991 le ofreció a María Julia (por entonces interventora de Entel) que condujera un programa diario de una hora a la medianoche por canal 9, pero ella no lo avaló por falta de tiempo”, dijo Hugo Gomez Bengoa, publicista que colaboró con ella en la campaña de la Unión de Centro Democrático.
También confió que “a través mío se canalizó un contrato con la editorial Planeta para publicar un libro sobre las privatizaciones de María Julia que iba a escribir un periodista ya fallecido, Hugo Ezequiel Lezama”.
A su turno Patricia Cao Saravia confió que el fallecido empresario Arnaldo Martinenghi se acercó a la ingeniera Alsogaray porque “sentía que la señora es muy inteligente y lo podía ayudar en todas las empresas que tenía”.
“Martinenghi era un hombre muy seductor y estaba embobado porque tenía a la señora ahí, se sentaban juntos en la cabecera de la mesa” describió la testigo y hasta dijo que “lo que más recuerdo es la ansiedad y la insistencia del señor Martinenghi” hacia Alsogaray.
Para mañana se aguarda el gran día de los testimonios ya que están citados el ex esposo de Alsogaray, Francisco Erize; el ‘número dos’ en la secretaría medioambiental y ex peluquero, Enrique Kaplan; Santiago Lozano y Raúl Castellini.
Desde 2003 Alsogaray está procesada en primera instancia por parte del juzgado federal número 12 de Juan José Galeano, que además le impuso un embargo de 3 millones de pesos/dólares, ya que no pudo justificar el incremento de su patrimonio en 2,5 millones de pesos/dólares mientras fue funcionaria pública.
Entre otros bienes, la funcionaria menemista había adquirido un departamento en Nueva York frente al Central Park; el petit hotel de la calle Junin, en el barrio porteño Recoleta; así como otros cinco departamentos, dos oficinas, una bóveda en La Recoleta y suntuosos vehículos.
Si los magistrados del TOF la hallaran culpable podrían llegar a condenarla a penas de entre 2 y 6 años de prisión, pero los problemas de Alsogaray no terminarían allí ya que está procesada en otras cinco causas judiciales y sobrelleva en total una veintena de expedientes en trámite.
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