DENUNCIAN QUE LA SIDE LE PRESTÓ UN ESPÍA A NOSIGLIA
Durante muchos años se habló de la influencia del operador radical Enrique “Coti” Nosiglia sobre la Secretaría de Inteligencia del Estado. Pero nadie hubiera imaginado que la primera prueba fuera por un favor tan chiquitito: al parecer, la SIDE le prestó un agente para que hiciera para él “inteligencia por Internet”.
Este curioso servicio fue relatado a la Justicia por el agente de la SIDE afectado a la tarea. Derivó en la apertura de un expediente de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y en una denuncia penal contra Nosiglia y los jefes de la Secretaría en tiempos de la Alianza, por supuesta malversación de fondos públicos. El ex ministro del Interior durante el gobierno de Alfonsín, consultado por Clarín se mostró sorprendido por la denuncia —”me llama la atención”, dijo— y desmintió todo. Otras fuentes de la SIDE también pusieron en duda la credibilidad del denunciante, cuya veracidad deberá ahora ser comprobada por la Justicia.
El juez federal Sergio Torres recibió la denuncia hace diez días, de parte del fiscal nacional administrativo Manuel Garrido, el mismo que impulsa el caso por las supuestas coimas en el Senado. Fue a raíz de esa otra causa, en la que se intenta determinar el papel de la SIDE en la sanción de la reforma laboral del 2000, que la Secretaría de Inteligencia inició un sumario interno. Y en ese sumario (el 664/03), el 24 de noviembre del año pasado declaró el agente Carlos Paiva.
Mientras Paiva hablaba de las supuestas coimas —las desmentía, claro—, contó que en abril del 2000 fue enviado “a hacer inteligencia por Internet para el señor Coti Nosiglia”. El trabajo habitual de este agente, con 16 años de antigüedad, era en el área de contaduría. Pero tenía sus razones para aceptar el traslado. Según explicó, acababa de ser “puesto a disposición de personal”, es decir que estaba cerca de ser echado. Y si aceptaba, el gerente de finanzas le había prometido que haría gestiones “ante Nosiglia y Fernando De Santibañes (entonces jefe de la SIDE) para devolverlo a su sector”.
En la SIDE no le preguntaron a Paiva sobre cuánto tiempo trabajó para Nosiglia ni dónde, ni en qué consistía la inteligencia virtual. Lo cierto es que el dirigente radical no tenía ningún cargo público ni relación con la SIDE, “al menos oficialmente”, según destaca la denuncia con algo de picardía. Eso sí: muchos hombres de su afinidad ocupaban y aún ocupan cargos de importancia en la Secretaría. Tampoco era secreto para nadie su amistad con De Santibañes.
La denuncia, a la que Clarín tuvo acceso en Tribunales, apunta a los ex funcionarios de la SIDE como responsables de usar fondos públicos para intereses privados. Y señala a tres: De Santibañes, el gerente de finanzas y un tercer hombre cuyo nombre fue tachado en el sumario interno del organismo. Para develar el nombre de ese misterioso tercer hombre, el juez deberá solicitar a la SIDE la declaración original de Paiva. En cuanto a Nosiglia, la denuncia sostiene que es instigador —si pidió el servicio— o partícipe —si lo aceptó sin quejarse— por “usufructuar de los recursos del Estado”.
El delito tiene una pena prevista de dos a diez años de cárcel. Es que de probarse, se habría usado a la Secretaría de Inteligencia como si fuera una agencia de investigaciones privada y gratuita. El azar quiso que el encargado de investigar este caso, Torres, sea el único juez federal nombrado en el gobierno de la Alianza.
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