DENUNCIAN QUE SABOTEARON EL AVIÓN OFICIAL DEL ACTUAL INTERVENTOR DE SANTIAGO DEL ESTERO
Un empleado de la Dirección de Aviación Civil de Santiago del Estero denunció ante la Justicia que el avión en el que iba a viajar el interventor Pablo Lanusse fue “tocado” por alguien que alteró el sistema de aceleración.
Fuentes de la intervención indicaron a Clarín que “todo esto es muy raro” y recordaron que Lanusse en los últimos días “rozó intereses económicos y políticos muy poderosos en la provincia”, con lo cual dejaron entrever que la falla podría haber sido realizada en forma deliberada.
Esto hizo que desde el Gobierno de la intervención se reforzara la seguridad en la Dirección General de Aviación Civil y en el hangar donde se guarda la aeronave, según aseguró personal de esa repartición a este diario.
Roque Benjamín Soria, uno de los mecánicos del taller aeronáutico de la provincia, descubrió el jueves pasado, en un control de rutina, que estaba flojo el sistema de aceleración del avión Beechcraft C-90, de seis plazas, en el que Lanusse tenía que viajar el sábado a la asunción del obispo Adolfo Armando Uriona como titular de la diócesis de Añatuya, una ciudad distante 170 km al sur de Santiago.
El mecánico hizo la denuncia en el Departamento Judicial D-5 de la Policía de la provincia cuando, realizando una inspección regular de rutina, se dio cuenta de la irregularidad. En su declaración, según dijeron fuentes judiciales a Clarín, explicó que ese cable no se afloja solo, sino que alguien lo hizo de manera deliberada; por eso realizó la denuncia.
Inmediatamente, se le dio participación al juez de turno, que inició las investigaciones del caso. Lanusse finalmente viajó el sábado a Añatuya, previa reparación del avión. La semana pasada, junto a cuatro miembros de su gabinete, en esa misma aeronave, el interventor había volado a la ciudad de Selva, 330 km al sur de la capital provincial, y no tuvo ningún problema.
Hace poco más de una semana, en un programa de televisión por cable se denunció que el avión había sido utilizado por empresarios privados vinculados al caudillo Carlos Juárez como taxi aéreo, cuando, como se trata de un avión estatal, no puede hacerse. También se descubrió en los informes diarios de vuelos que durante la época de Juárez era utilizado para las campañas políticas y no para “misiones especiales”, tales como policiales, sanitarias, antiguerrilleras y de lucha contra el narcotráfico. Esta irregularidad también está siendo investigada.
El avión tiene 5 años, se le hacen controles exhaustivos en forma regular y está en perfectas condiciones. Había sido adquirido, en compra directa, en el 2000 con una partida del Ministerio del Interior y costó tres millones de dólares.
El costo para equiparlo como avión sanitario fue de US$ 60.000 y en dos años solamente fue utilizado dos veces para ese fin. Las restantes veces volaban en él para las campañas Carlos Juárez y sus funcionarios y también lo hacían empresarios privados con destino a La Rioja, según consta en los informes diarios de vuelo a los que tuvo acceso Clarín.
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