DENUNCIÓ A SU HIJO PORQUE LE ROBÓ LA TARJETA Y SACÓ PLATA DEL CAJERO
La primera sospecha la tuvo de la mano de un flamante par de zapatillas de marca. Y lo comprobó en el cajero automático cuando no encontró ni un peso en la cuenta. Fue entonces que la mujer denunció por robo a su hijo de 15 años ante la Policía. Allí, la mujer aseguró que el chico se había apoderado de la tarjeta de débito de su esposo y extrajo 2.500 pesos que luego gastó también con amigos.
La denuncia fue realizada el sábado pasado en la comisaría tercera de Ituzaingó, pero se conoció recién ayer. Como se trata de un caso en el que está involucrado un menor de 16 años, la Policía lo derivó al Tribunal de Menores Nº 2 de Morón, a cargo del juez Gerardo Frega.
El muchacho ahora está con sus padres en la casa ubicada en el barrio Las Cabañas, partido de Ituzaingó. “Es un adolescente que va a la escuela y que tiene las características propias, normales, de un chico de su edad”, describieron en el juzgado.
Según la agencia de noticias Télam, la mamá del joven contó que ésta no había sido la primera oportunidad en la que su hijo realizó este tipo de “travesuras”.
Primero, la mujer comenzó a observar en su hijo “manejos económicos raros” y que de pronto vestía ropa y zapatillas nuevas. Cuando finalmente descubrió la maniobra en el cajero automático, decidió enfrentarlo y logró que confesara.
Fuentes del juzgado de menores informaron a Clarín que evidentemente, para obtener el dinero, el chico conocía la clave de la tarjeta de su padre para acceder al cajero automático y que los 2.500 pesos los sacó en una sola operación (lo que demuestra que la cuenta bancaria tenía un límite alto de extracción).
Además, detallaron que a pesar de las compras, incluso con amigos, el menor no llegó a gastar todo el dinero.
“Esta no es una causa penal”, aclararon en el tribunal de menores: “El Código Penal —explicaron— prohíbe a los padres denunciar la comisión de un delito contra la propiedad privada cometido por sus hijos en su propio perjuicio. Un ejemplo de esta situación es que un papá o una mamá acuse a su propio hijo por el robo o hurto de dinero u objetos pertenecientes a familiares directos (ascendientes y descendientes)”.
Los especialistas puntualizaron que en este caso se trató de “un hurto porque el menor se apoderó de la tarjeta de débito sin utilizar la violencia”.
Entonces, el Tribunal de Menores Nº 2 de Morón “inició una causa proteccional porque el hecho no constituye un delito”.
En ese sentido, explicaron que “junto con un equipo interdisciplinario —integrado por asistentes sociales y psicólogos, entre otros profesionales— el juez está evaluando si en el grupo familiar existe una situación de riesgo que llevó al menor a cometer este acto; o bien se trató de una típica conducta adolescente”.
Si el juzgado finalmente evalúa que en la familia se observa una situación riesgosa en perjuicio del chico, entonces el juez deberá determinar qué tratamiento debe iniciar toda la familia.
Los especialistas en conflictos de familia coinciden en que la responsabilidad de los padres ante los actos de sus hijos no puede delegarse.
Precisamente, en el juzgado de Morón recordaron ayer que el artículo 264 del Código Civil establece tanto la responsabilidad de los padres por los actos que cometen sus hijos, como la que tienen ante las decisiones que deberían tomar como consecuencia de la conducta de sus hijos.
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